El acusado de matar su ex pareja a puñaladas en Alcalá de Guadaíra dice que no recuerda el crimen

El hombre acusado de matar a su ex compañera sentimental tras apuñalarla, el 13 de febrero de 2007, en plena avenida Salud Gutiérrez de la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra dijo en el juicio  que ha comenzado en la Audiencia Provincial que no recuerda el crimen  y, por ende, no pudo concretar el motivo por el que acuchilló a la  víctima.

    11 mar 2009 / 16:25 H.

    En su declaración, Mariano L. T. reconoció que mantuvo una relación  de dos años con la víctima e incluso que tuvo dos órdenes de alejamiento de su ex compañera sentimental, si bien ha manifestado en  reiteradas ocasiones en la vista oral que no recuerda que mató a Noelia P. R. ni que la hubiera amenazado anteriormente. Dijo no recordar el crimen incluso después de que le haya sido  leída su declaración efectuada en fase de instrucción, cuando relató  cómo vio a Noelia en la calle, discutió con ella y la apuñaló con un  cuchillo durante un forcejeo. Hoy, Mariano L. T., que ha sostenido que  "llevaba tres días consumiendo heroína y cocaína", ha explicado que  aquellas declaraciones las hizo porque "no estaba bien". Según la versión que ha mantenido en la jornada de hoy, aquel 13  de febrero de 2007 fue a Alcalá de Guadaíra "a ver a un amigo", cogió  el coche, se encontró con Noelia y, a partir de ahí, ya "no recuerdo  nada más". Tras la declaración del acusado, varios agentes del Cuerpo  Nacional de Policía que intervinieron en aquel suceso han ratificado  que una mujer contó “in situ” el 13 de febrero que había visto desde  su ventana cómo Mariano apuñaló a Noelia. Precisamente, esta testigo ha relatado que vio el crimen y que la  víctima cayó al suelo después de que el procesado le "sesgara la  vida". "Ella no se pudo defender para nada", sentenció. Del mismo modo, la mujer que acompañaba a la víctima aquel día ha  explicado que era vecina de Noelia y que aquel día iban juntas "a  comprar jamón" cuando el acusado se bajó del coche y terminó con su  vida, si bien esta testigo ha dicho que no vio el crimen "del todo"  porque salió "corriendo a pedir auxilio". En la sala del juicio, que terminará mañana tras las pruebas  periciales, había sobre todo familiares de la víctima, que se han  mostrado "indignados" después de que el acusado haya dicho que no  recuerda el crimen. Así, algunos de los familiares han increpado al inculpado en una  pausa de la vista oral e incluso han pedido a los agentes que  'protegían' a Mariano L. T. que dejaran suelto al acusado "diez  minutos". La Fiscalía de Sevilla reclama una pena de 30 años de prisión para  el procesado por acabar con la vida de su ex compañera sentimental  tras apuñalarla en plena avenida Salud Gutiérrez de la barriada de  Rabesa, en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra. El representante del Ministerio Público defiende que sobre las  13,10 horas del 13 de febrero de 2007, el procesado, de 36 años,  sobre quien pesaba una orden de alejamiento de su ex pareja, abordó  en la calle a la víctima y le propinó varias puñaladas en cuello,  tórax y extremidades, falleciendo al día siguiente en el hospital de  Valme. Para el fiscal, los hechos relatados constituyen un delito de  asesinato, un delito de maltrato, un delito de quebrantamiento de  medida cautelar, un delito de allanamiento de morada, dos delitos de  amenazas, una falta de hurto y dos faltas de amenazas, por lo que  solicita un total de 30 años de prisión, más el pago 120.621 euros al  hijo de la víctima y 8.615 euros a los padres de la fallecida.