El abogado de Lanzas pide su salida de la cárcel ante la Audiencia de Sevilla

José Rodríguez Cámara /Jaén
La defensa de Juan Lanzas, el llamado 'conseguidor' en la trama de los ERE fraudulentos, solicitó, ayer, la excarcelación de su representado. La petición se presentó, en forma de recurso de apelación, ante la Audiencia de Sevilla, sin pasar por el Juzgado número 6, que dirige Mercedes Alaya. Justo cuando expiraba el plazo y un día después de lo anunciado en un primer momento (JAEN, 28 de marzo), ya que, finalmente, lo hizo ayer, la defensa de Juan Lanzas, el exsindicalista de Albanchez de Mágina, con una prolija carrera en UGT, solicitó que quede sin efecto el auto de prisión preventiva contra su cliente que dictó, el 22 de marzo, la juez instructora del caso de los ERE fraudulentos, Mercedes Alaya.

    03 abr 2013 / 10:49 H.

    Lo hizo ante la Audiencia de Sevilla, como otros encausados, para, de esta forma, evitar el presivible rechazo inicial de la juez.
    Lanzas, el definido como “conseguidor” en lo que parece un sistema ilegal que desvió millones de euros públicos, no ingresó en la cárcel cuando fue citado por la magistrada, el pasado 20 de marzo. Ese día, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil comenzó la fase de explotación de la operación Heracles, con la que se detuvo y llamó a declarar a medio centenar de personas, en Andalucía, Madrid, Barcelona y Las Palmas. Entre los arrestados, sí estaba Ismael Sierra, cuñado de Lanzas y, supuestamente, involucrado en la trama, como testaferro de una de las empresas tapadera con las que, al parecer, el jiennense “blanqueaba” las “sobrecomisiones”, en el argot de los investigadores, que se repartían. Este dinero le llegaba por mediar en los expedientes reguladores de empleo y por la inclusión de “intrusos”, a los que beneficiaba, en algunos casos, con jugosas prejubilaciones.
    Lanzas acompañó a la UCO en los registros que practicaron en su piso de la Avenida de Barcelona de la capital, la casa de sus padres en Albanchez, otro inmueble en su pueblo natal y un cortijo de su familia, a las afueras del municipio de Mágina. Al día siguiente, se sentó ante la juez Alaya y, ni 24 horas después, ingresó en el centro penitenciario de Sevilla I. En este tiempo, la Guardia Civil informó del hallazgo de 82.000 euros en una de los inmuebles en los que entraron, un dinero que, como se supo después, pertenecía a Lanzas, sin que este pudiera justificar. La defensa, en manos del penalista granadino Pablo Luna, asegura que esta cantidad fue retirada de sus cuentas, precisamente, al tener el convencimiento el exsindicalista de que podría ingresar en prisión y con la idea de que su familia tuviera fondos. Alaya le atribuye a Juan Lanzas delitos continuados de  prevaricación, malversación, falsedad en documento mercantil, blanqueo de capitales y cohecho, además de asociación ilícita y tráfico de influencias.
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