Dos vuelos hacia la “libertad”
La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio liberó, en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, dos ejemplares de quebrantahuesos, con lo que ya son treinta y tres los individuos de esta especie han alcanzado el medio natural desde 2006 por esta iniciativa. El delegado territorial, Sebastián Quirós, acudió al acto, dentro del Programa de Reintroducción del animal.

Los dos nuevos ejemplares son una hembra y un macho, procedentes el Centro de Cría en Cautividad de Guadalentín, y el sistema elegido por la consejería para la suelta es el “hacking”, una técnica cuyo origen está en cetrería, para conseguir que el ejemplar liberado asimile el área de liberación como su lugar de nacimiento y, por tanto, regrese a ella para asentarse y reproducirse. En este caso el método consiste en llevar a los pollos de una edad entre noventa y cien días, cuando aún no disponen de todo su plumaje, a una cueva de un cortado rocoso y dotada de cámaras que emiten a un campamento de los alrededores, desde donde se vigila su comportamiento en turnos de veinticuatro horas.
Se pueden conocer los movimientos que realizan los animales, después de emprender el vuelo, ya que se los dota de un moderno sistema de seguimiento mediante emisores GPS, además de que los más jóvenes llevan algunas plumas decoloradas para identificarlas porque les confiere un diseño típico y único para cada ave contabilizada.
Quirós hizo hincapié, según un comunicado de prensa, en la importancia de este tipo de acciones para lograr que los quebrantahuesos “vuelvan a surcar los cielos de este lugar natural”. “Esta actuación constituye una muestra más del compromiso de la Junta de Andalucía por la recuperación de la especie”, aseguró, puesto que del éxito de estas acciones depende la importancia estratégica en su conservación global. “Se espera que contribuyan a reestablecer el flujo genético entre las poblaciones originarias aisladas en la cordillera pirenaica y el norte de África”, añadió. Dentro del Programa de Cría en Cautividad del Quebrantahuesos, la consejería inauguró en 1996 el centro del que proceden los ejemplares liberados, gestionado por la Fundación Gypaetus, con el fin de establecer una población viable y autónoma, a lo largo plazo, de la especie. En sus instalaciones han nacido y sobrevivido un total de cincuenta y dos pollos.
Asimismo, el centro logró por primera vez una adopción triple por parte de una pareja, lo que se trata de un proceso complicado que tuvo que llevarse a cabo debido a que el temporal de viento en la zona del paraje de la Nava de San Pedro provocó daños en las cubiertas de los nidos de dos de las parejas, entró agua y, consecuentemente, esas parejas dejaron de incubar prematuramente ni pudieron ser adoptivas.