Dos que buscan trabajar unidos
Hace unas pocas semanas apareció en la tele Felipe González. Paseó su carisma socialista por el plató de El Objetivo de Ana Pastor; habló bajito, pausado y con contundencia, como un profesor que enseña a sus alumnos algo que jamás nadie sabría si no es por él.
Felipe vino a decir que si es por el bien del país, vería bien un pacto entre su partido y el Partido Popular. Todo, claro está, por la buena marcha de España. Ahora también aparece Cañete y pide unión entre los dos partidos, también, asegura, en pro de una Europa mejor. Resulta cuanto menos llamativo que las rencillas de toda una historia se quemen y se unan en un solo año, con vísperas a formar un centro que abarque todo el panorama político y todo lo que se salga de este círculo central se convierta en una debacle segura. Yo creo, y es mi opinión, que más que por amistad, esto lo piden por miedo. Populares y socialistas están viendo en este último año especialmente cómo España ya no se divide en Rojos y Fachas; Madridistas y Culés. Ahora, hay gente del Atlético que saca pecho, y también, parece, hay partidos políticos minoritarios que aunque no han llegado al tórax, ya asoman la cabeza.
Antonio Sánchez / Jaén