Detenido el líder del SAT en Jaén
Los continuos intentos del Sindicato Andaluz de Trabajadores por explotar la finca La Rueda, entre Baeza y Úbeda, llevaron ayer a la detención del responsable de la organización en Jaén, Andrés Bódalo. Tras escuchar su declaración, la juez lo dejó en libertad, con cargos de coacciones y amenazas.
Los continuos intentos del Sindicato Andaluz de Trabajadores por explotar la finca La Rueda, entre Baeza y Úbeda, llevaron ayer a la detención del responsable de la organización en Jaén, Andrés Bódalo. Tras escuchar su declaración, la juez lo dejó en libertad, con cargos de coacciones y amenazas. La finca La Rueda-Casa Baja, que se extiende entre los términos municipales de Úbeda y Baeza, es un viejo anhelo del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT). La organización, que agrupa a jornaleros y que tiene su mayor cantera en Jódar, está encabezada en Jaén por el galduriense, Andrés Bódalo al que, ayer, arrestó la Policía Judicial de la Guardia Civil. Lo localizaron en su domicilio y, posteriormente, fue trasladado al cuartel del Cuerpo en la ciudad baezana para, a continuación, conducirlo al Juzgado. El sindicalista fue denunciado, el pasado 28 de enero, por el empresario que explota estos terrenos, contratado por la entidad bancaria propietaria del olivar. Según relató, sufrió coacciones y amenazas del representante del SAT cuando este acudió a La Rueda-Casa Baja.
Esa jornada, la organización ya criticó la intervención de la Benemérita. Frente a ello, el relato que deja en peor lugar al sindicato que, como se explicó a este periódico, “trató de presionar para que se despidiera a los trabajadores que había contratados para sustituirlos por otros afines”. Bódalo aportó sus explicaciones sobre lo sucedido, ayer, ante la juez de Baeza, donde llegó en un coche camuflado del Instituto Armado sobre las doce de la mañana. Minutos después, el SAT ya hacía público el arresto. El abogado Javier Aguilera, que fue concejal de IU en el Ayuntamiento de Jaén, fue el letrado que asistió al Bódalo, que permaneció, aproximadamente, durante dos horas en la sede judicial de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Al salir, se dirigió a los periodistas que lo esperaban, a los que informó de que había sido acusado de coacciones y amenazas, cargos que consideró “muy fuertes”. Como medida cautelar, la instructora del caso, Isabel Nava Lozano, le impone la obligación de personarse en un juzgado cada día 1 y 15 de mes. Como aseguró, lo único que hizo en La Rueda-Casa Baja fue informar a los trabajadores del campo del convenio e informar al personal. El SAT aseguró que se les paga menos de los establecido legalmente. Al sindicalita les pareció “rara” la detención ya que, según él, simplemente se dedicó a una labor que realiza desde hace años. El Sindicato Andaluz de Trabajadores solicitó a la Subdelegación un permiso especial para recolectar la finca, al considerar que estaba en situación de abandono. El propietario de los terrenos informó de que los terrenos estaban en explotación y que había una cuadrilla recolectando la aceituna. El propio subdelegado, Juan Lillo, se implicó en el asunto y dejó claro que había solicitado a la Guardia Civil un informe para conocer, con exactitud, en qué situación se encuentra este olivar y contrastar la información facilitada por el BBVA, titular de la finca. Entonces se hizo público que una cuadrilla de hasta medio centenar de personas, contratada en la comarca, se dedica a labores agrícolas en La Rueda-Casa Baja. El SAT había insistido hasta ese momento en que el olivar estaba abandonado. Posteriormente, ya en campaña, lamentó que el número de jornaleros sea escaso y cobren por debajo del convenio y, de hecho, ayer instó a la juez de Baeza a que investigue a la empresa que se encarga de la explotación de La Rueda-Casa Baja. José Rodríguez Cámara / Baeza