Despedida de un ciclo increíble

Me acuerdo del día que empecé las clases, del día que conocí a mis compañeros de bachillerato y veo ahora que todavía sigo teniendo fuerte contacto con muchos de ellos. Ahora finaliza ese ciclo que un día empecé asustada, pero he terminado con fuerzas e ilusión. El miedo viene ahora, y ya no por el hecho de que inevitablemente me separe de muchos de mis compañeros, sino porque nos toca realmente enfrentarnos a la temida Universidad. Parece más lejano cuando te lo cuentan, cuando entras a segundo de bachillerato e inicias el curso escuchando la palabra selectividad hasta llegarla a reemplazar por la de buenos días. Siempre te han hablado de un curso duro y exigente. Lo que no te cuentan es que todo eso pasa tan rápido. Ahora amigos, nos toca detenernos por un momento y pensar bien qué queremos hacer con nuestro futuro. Y tener en cuenta muchos aspectos, porque no solo son los años de Universidad los que nos afectará, sino que toda nuestra vida será enfocada en torno a la decisión que ahora escojamos. Para muchos es fácil, porque se trata de algo vocacional y encima han conseguido nota para entrar en esa carrera, que no es poco. Pero para otros nos queda el enfrentarnos a una decisión tan importante como decidir nuestro futuro. De esto dependerá el que el día de mañana trabajemos en una cosa u otra, el que vivamos en un lugar o en otro y el que nuestro estilo de vida sea de determinada forma. Por eso, tenemos que ser muy conscientes de la decisión que vamos a tomar aunque sin perder el tiempo en pensarlo porque hay que admitir lo difícil que resulta entrar a algunas carreras. 

    29 jun 2014 / 22:00 H.