Descubrir los beneficios de cuidar el reino de los hongos
Son la fuente de alimentación de más del 90% de las plantas y el futuro de las repoblaciones forestales. Los hongos aportan numerosas ventajas medicinales y comestibles a la población y, por ello, hay que cuidarlos. Así lo siente y transmite el biólogo Baldomero Moreno Arroyo.
“Es de vital importancia que protejamos los hábitats donde están las especies más importantes”, destaca durante su intervención ante la prensa el director conservador del Parque Natural de las Sierras Subbéticas de Córdoba, un experto en Micología que impartió ayer la conferencia “Gestión y uso de los hongos en Andalucía. Hongos hipogeos de Andalucía”. Dejó claro en su ponencia que estas especies no son suficientemente conocidas ni por la ciudadanía ni por la opinión. Y se esforzó, con argumentos más que sólidos, en demostrar tanto la diversidad de hongos que hay en el mundo como los beneficios que generan a las personas. “Decidimos crear el Plan Cuesta porque el 95% de las plantas necesitan de los hongos para vivir mediante una simbiosis que se produce en sus raíces Si las plantas son importantes para la vida, los hongos juegan un papel decisivo en la vida de las plantas”, explica con elocuencia el especialista, director de este programa hasta hace unos meses.
La investigación, la participación social y la educación ambiental son herramientas vitales para la conservación de los hongos en Andalucía, región europea con mayor diversidad de especies. “Nunca se había tenido en cuenta a los hongos cuando resulta que son más numerosos que las plantas”, agrega Moreno Arroyo. Concretamente, hay más de 4.000 tipos en la comunidad. “Medio centenar son comestibles y tienen, en consecuencia, un importante valor gastronómico. Hay otras especies que no se pueden comer, pero que tampoco son tóxicas a diferencia de la Amanita Phallaoides”, revela con precisión cartesiana el biólogo.
Y entonces introduce las principales ventajas que generan estas especies a la vida humana: económicas, derivadas de la venta de la trufa; alimenticias porque cada vez hay más estudios que aseguran su presencia en productos básicos como el queso, la cerveza y el pan; farmacológicas y antibióticas gracias a que algunos tipos incluso ayudan a paliar el cáncer. “La clave está en unir esta necesidad de conservar y recuperar el medio natural para que repercuta positivamente en el beneficio económico de las personas”, revela el experto sobre la esencia de su trabajo, la meta que deben seguir todas las líneas investigadoras.
Y precisamente inversión necesita el mundo de la Micología para que sus conclusiones puedan llegar a la gente. “Cada vez hay más estudios en este campo. De hecho, en Andalucía somos pioneros. Pero es verdad que el papel de las administraciones públicas es vital para que continúen los proyectos”, señala, al tiempo que asegura que “todo el monte mediterráneo está lleno de hongos”. La longevidad es una de las características que invitan a reflexionar sobre el ciclo vital de estas especies. “Pueden durar hasta 2.000 años y ocupar una superficie de tres hectáreas. Hablamos del organismo más grande del mundo”, agrega.
De manera que estas especies parásitas por definición , pueden mejorar la vida de las personas. Solo hace falta que los científicos continúen investigando y que la gente conozca las ventajas de los hongos. “Hay que cuidarlos porque generan beneficios a las personas”, concluye Moreno Arroyo. Fran Cano / Baeza