Descontento en Valdepeñas por la tala de nogueras de gran porte
Juan Rafael Hinojosa /Jaén
La imagen que tenían los visitantes a su llegada a Valdepeñas ha cambiado en solo unos días. El motivo es la reciente tala de las nogueras de gran porte que crecían a la entrada al casco urbano desde la carretera de Jaén. El malestar suscitado es palpable. Los valdepeñeros están muy descontentos con la repentina pérdida de una de las señas de identidad del municipio, las nogueras que recibían a quienes se dirigían hacia el casco urbano desde la carretera de Jaén. Los vecinos aseguran que el jueves se produjo la corta de los ejemplares, que eran alrededor de una decena.
Juan Rafael Hinojosa /JaénLa imagen que tenían los visitantes a su llegada a Valdepeñas ha cambiado en solo unos días. El motivo es la reciente tala de las nogueras de gran porte que crecían a la entrada al casco urbano desde la carretera de Jaén. El malestar suscitado es palpable. Los valdepeñeros están muy descontentos con la repentina pérdida de una de las señas de identidad del municipio, las nogueras que recibían a quienes se dirigían hacia el casco urbano desde la carretera de Jaén. Los vecinos aseguran que el jueves se produjo la corta de los ejemplares, que eran alrededor de una decena.
La alcaldesa, María Paz del Moral, tampoco puede ocultar su desacuerdo con lo ocurrido. Según explica la responsable municipal, se trataba de unos árboles de considerable tamaño, que gozaban de buena salud, a pesar de tener alguna rama seca.
Del Moral asegura que el Ayuntamiento ya ha tomado cartas en el asunto y ha comenzado a recabar información. La intención es averiguar con exactitud qué es lo que ha pasado para, si es preciso, “depurar responsabilidades”. De hecho, la dirigente de Valdepeñas de Jaén no descarta llevar el asunto al juzgado. Las fuentes consultadas apuntan a la posibilidad de que se haya producido algún tipo de “engaño” o “presión” para acelerar el proceso de tala de los ejemplares.
María Paz del Moral explica que, en cuanto tuvo conocimiento de la desaparición de las nogueras, se puso en contacto con la Delegación de Obras Públicas. La contestación —subraya— fue que se había pedido, exclusivamente, la poda de las ramas situadas sobre dominio público, es decir, aquellas que podían interferir en la circulación de camiones de gran tonelaje y autobuses. De esta manera, la Administración autonómica se desvinculaba de la tala. Por otro lado, la alcaldesa asegura que se dirigió también al agente forestal, que, de la misma forma, negó cualquier relación con lo acontecido. “Como Ayuntamiento no se nos ha notificado nada”, precisa la política socialista en relación con el asunto. En esta línea agrega que, años atrás, la Administración local valdepeñera sí dio autorización para eliminar dos nogueras que estaban muertas.
La munícipe lamenta que el daño es irreparable, ya que las nogueras no pueden reponerse, pues tardan muchos años en crecer. Contrariada, añade que la intención municipal eran incluir estos árboles en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Se trataría de ampararlos con algún tipo de fórmula que evitara su desaparación, algo que, en la actualidad, no existe. El Ayuntamiento pretende, sin éxito, desde hace años que el municipio quede incluido en alguna figura de protección que reconozca los valores naturales y paisajísticos de los que dispone.
Las tareas de corta se desarrollaron con rapidez. Maquinaria pesada arrancó los especímenes, mientras personal regulaba la circulación rodada con paletas. Después se trocearon los troncos, que se vendieron para madera. El terreno ha quedado prácticamente despejado, aunque todavía se aprecian restos de los árboles erradicados.
Los vecinos consultados destacan que, aunque eran de propiedad particular, las nogueras eran una seña de identidad del municipio y daban una “imagen bonita” al acceso por la parte norte. Además, los valdepeñeros señalan que, en verano, eran una fuente de sombra y frescor.
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