Descartado el mal funcionamiento del aparato como causa directa del accidente del 'Helimer 207'

La investigación para esclarecer las circunstancias en que se  produjo el accidente de la aeronave 'Helimer 207', en el que  fallecieron en enero de 2010 tres efectivos de Salvamento Marítimo,  ha descartado los aspectos relacionados con el "funcionamiento de  helicóptero" como "causa directa" y baraja, aunque aún está en  estudio, una posible "desorientación espacial" como "factor de  influencia" en el siniestro mortal.

    07 ene 2011 / 19:24 H.

     

    La declaración provisional de la Comisión de Investigación de  Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), a la que tuvo  acceso Europa Press, recoge que las inspecciones y estudios  realizados hasta el momento hacen que las pesquisas de los expertos  se centren ahora en los "aspectos operacionales" del vuelo de  entrenamiento, que terminó fatalmente a cinco millas náuticas del  litoral de la capital almeriense cuando la aeronave regresaba a la  base. 

    El primer informe emitido por los expertos de este organismo  independiente al mes de producirse el accidente el 21 de enero de  2010 ya señaló que el aparato en el que viajaban el piloto y  comandante José Luis López Alcalá, el copiloto Kevin Holmes y el  rescatador Iñigo Vallejo, así como el operador de grúa Alberto  Elvira, único superviviente, impactó contra el mar "en vuelo recto,  estabilizado y actitud nivelada". 

    La declaración provisional ahonda en esta línea y señala que la  investigación se concreta, al descartar el fallo mecánico en  cualquiera de los elementos del helicóptero AgustaWestland AW139  operado por la empresa Inaer, en extremos como el estudio de los  procedimientos de vuelo y gestión de los recursos en cabina  establecidos por el operador, la adecuación de la tripulación a los  procedimientos, la transición entre ejercicios propios de Salvamento  y Rescate, y el vuelo normal, o las condiciones de formación y  operación de los tripulantes en la compañía.

    El CIAIAC está recopilando, asimismo, información sobre la  normativa, los requisitos y la práctica de operaciones y formación  aplicables a las actuaciones de Salvamento y Rescate en España y en  otros países europeos al tiempo que investiga "determinados" aspectos  de la ergonomía de la cabina (cockpit).

    El informe, que según advierte este organismo es "susceptible de  variación" ya que están inconclusas las pesquisas, detalla en ocho  páginas de forma cronológica como se desarrolló el vuelo de  entrenamiento nocturno de búsqueda y salvamento en el que sus cuatro  tripulantes tenían programada la ejecución de tres ejercicios en  aproximadamente dos horas y media a lo largo de las cuales, recoge,  fueron "buenas" las condiciones meteorológicas. 

    El impacto contra el mar se produjo dos segundos después de que el  copiloto confirmarse a la torre la intención de repostar de vuelta a  la base, y dos minutos y diez segundos después de que iniciase el  ascenso tras culminar el último de los ejercicios, que consistió en  recoger del agua al rescatador que, simuladamente, había caído al  agua durante las maniobras de izado de personas rescatadas en patera  desde la cubierta de la embarcación Salvamar Denébola, que también  participaba en el ejercicio.

    DOS AVISOS DE PELIGRO.
    Entre ambos momentos, tal y como señalan los expertos del CIAIAC,  y con la aeronave a 150 pies de altura, se inició el aviso visual de  peligro y el aviso acústico 'Landing Gear' o tren de aterrizaje. El  registrador de datos de helicóptero confirmó que éste fue desactivado  dos segundos después. A continuación, concretamente a las 20,16  horas, se escuchó en cabina el aviso acústico de 150 pies e  inmediatamente se perdió el contacto. 

    El informe destaca que no quedó registrada ninguna comunicación  entre la tripulación ni referente a los avisos ni a la altura o  velocidad que llevaban antes de producirse el siniestro. El  comandante José Luis López Alcalá, de 38 años, llevaba trabajando  para la compañía Inaer dos años y medio y contaba con una experiencia  de 4.000 horas mientras que el copiloto Kevin Holmes, tenía 1.200  horas de vuelo y doce meses de antiguedad en la empresa.

    La Comisión de Accidentes descarta, así, problemas previos al  impacto relacionados con la estructura del AgustaWestland AW139 y  concluye que los motores estaban en funcionamiento y generaban  potencia en el momento del accidente aunque recoge que la baliza de  emergencia, cuya antena y transmisor no se encontraron, se activó  "por un valor de aceleración por encima del límite".

    La tripulación del 'Helimer 207' contaba en su haber con la  participación en 400 operaciones de rescate y el auxilio de 3.120  personas. En febrero del pasado año, el ministro de Fomento, José  Blanco, concedía la Medalla de Oro al Mérito de Protección Civil con  distintivo rojo a José Luis López Alcalá, Kevin Holmes e Iñigo  Vallejo a título póstumo y al único superviviente, el operador de  grúa Alberto Elvira.