Desarticulado en Mancha Real un clan dedicado al tráfico de drogas
José Rodríguez Cámara/Jaén
A. J. L., al que se le atribuye ser el cabecilla de un clan dedicado al tráfico de drogas, está arrestado junto con otros ocho supuestos miembros de esta banda. Ha sido en el marco de la operación 'La Mancha', en la que colaboraron la Policía y la Guardia Civil, que permitió el alijo de medio kilo de coca.
A. J. L., al que se le atribuye ser el cabecilla de un clan dedicado al tráfico de drogas, está arrestado junto con otros ocho supuestos miembros de esta banda. Ha sido en el marco de la operación 'La Mancha', en la que colaboraron la Policía y la Guardia Civil, que permitió el alijo de medio kilo de coca.
La Policía Nacional y la Guardia Civil trabajaron, durante meses, en una investigación que culminó con la llamada operación “La Mancha”. El trabajo conjunto permitió desarticular a los miembros de un supuesto clan, del que las Fuerzas del Orden consideran cabecilla a A. J. L. El presunto cerebro de la trama, según una nota remitida por la Comisaría Provincial, organizaba la forma de trabajar del resto y era el que daba instrucciones sobre dónde ocultarla, su corte y su distribución en el mercado del menudeo. Los “clientes” de este negocio ilegal se encontraban, principalmente, en Mancha Real y Pegalajar. La red estaba jerarquizada y el que se cree líder, que era el que repartía los beneficios económicos entre el resto, estaba rodeado, según fuentes policiales, de personas muy próximas, incluso, de su familia. Eso sí, el marroquí K. B. B., que fue detenido al transportar droga, presuntamente, entre Mancha Real y y Lupión, era una especie de lugarteniente del considerado jefe, ya que, supuestamente, tenía bastante peso en la organización. Todo juntos se dedicaban, sobre todo, como precisa la Policía Nacional, a la distribución de cocaína y marihuana. Los primeros en ser detenidos fueron, precisamente, los dos supuestos integrantes de mayor rango en la red. El pasado día 10, se localizó y detuvo a los siete restantes. Cinco son españoles y dos rumanos.
En esta acción se ha decomisado más de medio kilo de cocaína en roca, de extrema pureza. Los detenidos fueron puestos a disposición judicial, junto con la sustancia estupefaciente intervenida. Después de declarar ante el instructor del caso, el que se cree que es el líder del grupo y el arrestado cuando transportaba droga fueron enviados a prisión preventiva. Las pesquisas todavía están abiertas, tal y como se precisa en el comunicado, y continúa la labor conjunta de la Policía Nacional y el Instituto Armado. El peso de la investigación ha correspondido a los policías de la Brigada de la Comisaría Provincial y al Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Comandancia.
La vigilancia a un convoy de cocaína fue la clave
Las vigilancia de la Policía Nacional y la Guardia Civil a los supuestos miembros de la banda les permitió observar, asegura la Comisaría en una nota, cómo el presunto cabecilla A. J. L. recaudaba dinero en efectivo procedente de la venta de droga. Esto permitió poner en marcha la segunda fase de la operación. Las miradas se centran en el “cerebro” del clan y, en una acción de vigilancia, se le sigue hasta Lupión. Allí, se detecta a otro miembro de la red, supuestamente, un estrecho colaborador, cuyas iniciales son K. B. B. Este, presuntamente, se dedicaba al transporte de cocaína mediante el sistema de lanzadera, es decir, un coche, en el que no hay sustancias estupefacientes, precede al otro que sí las lleva, por si hay policías o guardias civiles en el camino. El cerco permite arrestar a los dos conductores y encontrar la cocaína, a pesar de que K. B. B., supuestamente, la arrojó para que no fuera descubierta.