Derroche de energía con cien años
SILVIA RUIZ DÍAZ / JAÉN
Por increíble que parezca, Lidia Argote Latorre es una mujer de cien años que derrocha energía, y no solo porque tenga una mente privilegiada. Esta jiennense hace todos los días la comida, camina e, incluso, corre por los pasillos de su casa y realiza veinte flexiones.
SILVIA RUIZ DÍAZ / JAÉNPor increíble que parezca, Lidia Argote Latorre es una mujer de cien años que derrocha energía, y no solo porque tenga una mente privilegiada. Esta jiennense hace todos los días la comida, camina e, incluso, corre por los pasillos de su casa y realiza veinte flexiones.
Lidia Argote cumplió, el 15 de noviembre, cien años. Un acontecimiento único que celebró con sus cuatro hijos, Emilio, Alicia, Ricardo y Francisco Martínez; con sus ocho nietos, Ricardo, Irene, Azahara, Francisco José, Jesús, Moisés, Almudena y Lidia, y con su bisnieta, Ainoa. Esta mujer centenaria estaba encantada con su cumpleaños y, sobre todo, con reunir a su familia. Recibió numerosos regalos, como una enorme tarta y un ramo de flores. Se subió a un podio, le pusieron una banda y le entregaron un trofeo. También hubo un retrato a carboncillo, un vídeo con innumerables recuerdos y un libro en el que se contaba gran parte de su vida. Con ello, su familia quiso reconocer todo lo que esta jiennense ha hecho por los suyos.
Quienes no la conocen quedaban sorprendidos con su estado de salud. Porque Lidia Argote tiene una mente privilegiada y es pura energía, como lo demuestra el hecho de que todos los días, en su piso, realice ejercicios, ande e, incluso, corra por los pasillos y hasta haga flexiones. “No toma un medicamento”, afirma, orgulloso, su hijo menor, Francisco Martínez, y se encarga de la comida y de las tareas cotidianas de la casa. Derrocha vitalidad y ha superado todas las adversidades que le marcó la vida.
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