Del Nido niega que fuera abogado de confianza de Gil

El letrado José María del Nido defendió hoy la forma en la que se  le hicieron los encargos profesionales por parte del ex alcalde de  Marbella (Málaga) Jesús Gil, de quien negó haber sido su abogado de  confianza, sino que, según aseguró, comenzó en febrero de 1999 a  hacerle encomiendas para 'pleitos concretos' y al que dijo que  conocía 'de actos sociales y del fútbol'.

    12 abr 2010 / 18:40 H.

    "No me confieso autor de ninguno de los delitos", aseguró Del  Nido, al inicio de su declaración ante el Tribunal de la Sección  Tercera de la Audiencia de Málaga, encargado de enjuiciar en el  denominado caso 'Minutas' a este letrado, que hoy estuvo declarando  cerca de una hora; al ex alcalde marbellí Julián Muñoz, al ex asesor  de Urbanismo de dicha localidad Juan Antonio Roca y a otras 14  personas. El presidente del Tribunal, Carlos Prieto, instó en dos ocasiones  a Del Nido a responder al fiscal Anticorrupción, Francisco Jiménez  Villarejo, con "moderación", ante lo que el también presidente del  Sevilla respondió: "Se me piden sólo 13 años y medio de cárcel, lo  que supone mi vida con la edad que tengo". Negó haber actuado en  connivencia con Muñoz, de quien dijo que "no era nadie entonces". "El  que mandaba era Jesús Gil", apostilló.

    Aunque rechazó ser letrado de confianza de Gil, sí admitió en el  interrogatorio del fiscal, que tuvo momentos de tensión y que seguirá  mañana, que era éste el que le designaba y que usaba un despacho en  "en su casa" en el Club Financiero y, "ocasionalmente", luego con  Muñoz, para asuntos municipales, uno en el Consistorio. Apuntó que no  conocía "ni a los acusados ni a funcionarios del Ayuntamiento" antes  de ser contratado. Explicó que coincidió con Gil con motivo del caso 'Camisetas', en  el que el letrado declaró como testigo, y entonces el ex alcalde le  dijo que si podía asesorarle en algunas materias, aunque aseguró que  no sustituyó al que fuera asesor jurídico José Luis Sierra, sino que  fue "abogado externo para pleitos concretos", y manifestó que los  criterios judiciales en causas penales y contenciosas no estaban  delimitados por dicho letrado.

    En este punto, negó también que los planteamientos estuvieran  definidos en defensa de Gil al margen del interés público y que fuera  jefe de los servicios jurídicos en general, al tiempo que insistió en  que en esas fechas contrataron a "muchos abogados más", algunos de  los cuales, según precisó, se les encomendaban los asuntos de la  misma forma que a él, mediante decretos de designación individuales.

    "Durante el GIL, igual que yo, fueron contratados por decretos  decenas de abogados, tiene los decretos en la causa y sin embargo  sólo me ha traído a mí a juicio por prevaricación", respondió Del  Nido al representante de la Fiscalía Anticorrupción, enumerando a  varios de estos letrados. Además, añadió que "no era necesario  expediente de contratación".

    Afirmó que, "a día de hoy, sigo siendo abogado de ayuntamientos  que me mandan el poder general para pleitos, por ejemplo el de  Burguillos y el de Sevilla", en este último caso, según dijo, "a  través de una sociedad municipal con un poder". Reiteró que su  contratación no vulneraba el principio de publicidad, afirmó que  pactó cobrar "con arreglo" a las normas de honorarios de colegios de  abogados y dijo no conocer algunos informes de reparo del interventor  a sus minutas.

    Asimismo, reconoció que antes de 1999 no había llevado asuntos  ante el Tribunal de Cuentas, pero sí en la Cámara de Cuentas y  "cientos" de procedimientos como se tramitan ante dicho Tribunal,  además de que afirmó tener estudios en temas contables y mercantiles,  añadiendo que "un abogado es especialista en todo cuando termina la  carrera".