Del despacho municipal al tajo
Antonio Morales (PSOE), José Carlos Serrano (IU) y Roberto Moreno (PP) son tres jóvenes políticos de la provincia que, cuando llega el invierno, se enfundan el mono de trabajo para acudir a la recogida de la aceituna, ya sea por cuenta propia o ajena. El primero es el alcalde de Noalejo, el segundo su homólogo de Canena, mientras que el tercero es el teniente de alcalde de Torres.
Antonio Morales (PSOE), José Carlos Serrano (IU) y Roberto Moreno (PP) son tres jóvenes políticos de la provincia que, cuando llega el invierno, se enfundan el mono de trabajo para acudir a la recogida de la aceituna, ya sea por cuenta propia o ajena. El primero es el alcalde de Noalejo, el segundo su homólogo de Canena, mientras que el tercero es el teniente de alcalde de Torres.No se sienten diferentes a cualquier otro temporero, en el campo son uno más. “Hacemos lo que nos mandan. Lo mismo estamos con la vibradora que cargando la aceituna en el remolque”, asegura Roberto Moreno, que, además de concejal del Ayuntamiento de Torres, es diputado provincial.
1 “Soy un currante que se remanga para ganar un jornal”
El despertador suena muy temprano en la vivienda de Antonio Morales en Noalejo. Lleva más de veinte años —tiene 36 en la actualidad— como “aceitunero altivo”. Compatibiliza su cargo como alcalde, por el que cobra 1.300 euros al mes, con el de jornalero. “Tengo familia e hipoteca y el sueldo de regidor no es suficiente. El dinero de la aceituna viene muy bien para ir tirando el resto del año”, manifiesta. Se considera un currante más, al que no le importa remangarse para llevar un jornal a casa. No solo ha cogido aceituna en la provincia de Jaén, también lo ha hecho en Sevilla y, en su primer mandato al frente de la Administración local, trabajó, además, en una cooperativa. Por lo tanto, sabe muy bien lo que es “pasar frío” en las duras mañanas de diciembre y de enero. Asegura que la vida de un “político de pueblo” nada tiene que ver con la de la “ciudad”. “Aquí las cosas se ven de otra manera, están más pegadas a la realidad de la gente. Eres alcalde las 24 horas del día los 365 días del año. Siempre estás al pie del cañón y al lado de los vecinos”, admite.
2 “Recojo la aceituna de la familia a cambio de aceite”
No hay campaña que José Carlos Serrano se libre de la aceituna. Este año le ha tocado recoger la de la familia. Lo hace los fines de semana y las vacaciones de Navidad. No cobra por ello. Le basta con que le inviten a comer y le den aceite para todo el año. Sin embargo, él, como dice el refrán, fue cocinero antes que fraile, ya que se ha dedicado a muchas cosas antes de llegar a la Alcaldía de Canena. “He hecho de todo en esta vida”, se sincera. Por ello, acude al tajo, pese a las bajas temperaturas, con buena cara y ganas de darle con brío a la vara o a la vibradora eléctrica. En el campo no se olvida, por más que quiera, de sus responsabilidades como regidor. El móvil siempre está cargado para atender la llamada del vecino que necesita su ayuda o la del compañero del equipo de Gobierno. José Carlos Serrano es un todoterreno tanto en los despachos como en el tajo. Más información en nuestra edición impresa.
Javier Esturillo/Jaén