De Jaén ni-ni...
Desafortunadamente conocemos que el término de 'ni-ni' hace referencia al sector de la población que en la actualidad no está trabajando ni estudiando (ni estudia, ni trabaja). Según los últimos datos de Eurostat hechos públicos el lunes 11 de junio de 2012 referidos a 2011, España es uno de los países de Europa con más jóvenes que ni estudian ni trabajan.
Y desde algunos medios, nos siguen bombardeando con esos programas en los que unos cuantos “ninis” tratan de trasladar al mundo sus problemas, incapaces de crear el escenario en el que desean vivir. Bien poniendo cara y ojos a un modelo educativo inestable (ese de los siete planes en veinticinco años) coartador de la buena creatividad (esa que cuando se mezcla con el talento, produce innovación). Bien con una provocadora rebeldía, que pretende enmascarar una preocupante falta de valores, pero de esos que Leopoldo Abadía cita con frecuencia: “Valores de siempre, que no son viejos valores, sino valores, y cuando digo valores quiero decir valores”. Pero no son estos “ninis” los que hoy me preocupan. Estos son un mero instrumento. Opiáceo para la masa de consumidores y anabolizante para el “share”. Los que hoy vienen a ser mis protagonistas, los que ahora me preocupan, son esos otros “ninis”, acerca de los cuales no se puede frivolizar, y a los que no interesa convertir en espectáculo de masas. Porque un día estudiaron, y a día de hoy lo siguen haciendo. Porque en ejercicios pasados trabajaron, y hoy no pueden hacerlo. Personas de nuestra familia, de nuestro entorno, de nuestra ciudad, de nuestra provincia, que confiaron su conocimiento a una visión estratégica a desarrollar a largo plazo. Que pensaban que podrían ser elementos sumatorios en el desarrollo de nuestro Jaén, y contribuir, a partir de su adaptabilidad, de su implicación, de la confianza de los suyos y de su cercanía, al crecimiento y expansión de esta nuestra tierra. Para estos nuevos “ninis” este primer paso no fue lo difícil. Ahora, mantenerse, conseguir sobrevivir, es un gran logro. Es el nuevo triunfar. Son por ellos y para ellos, los mensajes de que: hay infinidad de ejemplos que nos demuestran que formar parte de una estadística, no te impide ser una excepción. Que no todos estamos dentro del mismo saco del desaliento. Que las limitaciones están más en nuestra mente que en nuestras posibilidades reales. Y que es un buen momento, ahora ya que este año va tocando a su fin, para potenciar talento y creatividad, y que en adelante, cuando alguien de fuera nos pregunte de dónde somos, podamos quitar una de las sílabas “ni” de nuestra respuesta y contestar orgullosos: de Jaén ni...
Luis Salido es directivo de empresas