De bondadoso, nada
Desde Jaén. El día 10 del pasado mes de julio, Antonio J. Mora, calificaba su artículo sobre Cruz Rueda “El bondadoso Premio Nacional...”. Siento disentir de ese calificativo,—se ajusta más a cruel y vengativo— pues su etapa al frente de la Alcaldía de Cabra (Córdoba) durante la sangrienta guerra que asoló nuestras tierras —1936/1939— y su trayectoria como alcalde (hay un error, Cruz Rueda fue elegido alcalde de la localidad egabrense cuando entraron las tropas sublevadas, en el verano del 36), que el articulista califica de difícil y dura. Más dura fue para los ciudadanos que fueron asesinados, incitados por los artículos del jiennense aparecidos en el periódico local “El Popular”.
Vean mi artículo aparecido en el libro “Periódicos y periodistas. Jaén 1800-1936” (ISBN 978-84-615-381-0, depósito legal J- 731-2011). Existe un ejemplar en la Biblioteca Pública Provincial, de Jaén. —En la ciudad de Cabra a las nueve horas del 5 de septiembre de 1936, previa convocatoria hecha al efecto por Ramón Escofet Espinosa, capitán de caballería, bajo la presidencia de este, se reúnen en el salón de actos de estas casas consistoriales Ángel Cruz Rueda, Carlos Escofet Espinosa y José Benítez Cubero. Se dio cuenta de la comunicación setecientas cuarenta y cinco de la Comandancia Militar de Lucena: En uso de las atribuciones que me han sido conferidas por el Excelentísimo general José Varela Iglesias, he designado para constituir la comisión gestora de este Ayuntamiento a los señores que relaciono, al respaldo de los cuales el primero desempeñará las funciones de presidente… (Lucena, 4 de septiembre de 1936). Juan Morales, rubricado. —Respaldo que se cita: Ángel Cruz Rueda, Carlos Escofet Espinosa... la Comisión Gestora de esta ciudad, bajo la presidencia de Ángel Cruz Rueda y en cuyos respectivos cargos les daba posesión con el encarecido ruego de que al aceptarlos pusieran a contribución de los intereses de la patria y de este pueblo las relevantes dotes de que se hallaban dotados y con la confianza plena de que en el difícil y penoso desempeño de los mismos que las actuales circunstancias implica les acompañará el acierto que de todos espera por su reconocido patriotismo. Cruz Rueda expresó con sentidas frases su agradecimiento por la distinción que se le hacía... —Se empezaba el desalojo de las instituciones elegidas por el pueblo soberano. —En esa época escribió unos artículos en el periódico local “El Popular” con el título “Crónicas patrióticas. Por España”. El 12 de octubre de 1937 fueron editados en un libro en Granada por el librero y editor Antonio Prieto, y que dedicó al general Queipo de Llano y Sierra, salvador de Andalucía. Fue el homenaje del autor. Termina la dedicatoria Laus Deo. —El primer artículo lo tituló “España y los buitres”. Buitres fueron quienes no imitaron la conducta del Rey, que sacrificó su corona para que no corriera la sangre de su pueblo. Buitres los que no se unieron desde el principio a los leales defensores de España. Buitres los que aguardan a que la tragedia cese para instalarse, como si nada hubiera sucedido, en los ayuntamientos, en las diputaciones y en los puestos de la Administración Central para convertirlos en centros de festín y de venganza, ignorantes de que ha declarado la Junta de Defensa Nacional lapidariamente, que no deben temerse regresiones al uso de los métodos políticos de los partidos. —Y continúa: Buitres, buitres, buitres, incontables, hediondos, repugnantes: estáis ahítos de sangre, de oro y de destrucción, como de carne los otros; no podéis levantar el vuelo y vais a morir, a mal morir, sin que nadie os llore. —Y continúa escribiendo sobre la Virgen de la Sierra: La Virgen de la Sierra parecía sonreír con el Hijo entre los brazos. Nos arrodillamos una vez más mi esp osa y yo en las gradas de mármol, musitamos nuestras cuitas y preces, y fueron llegando los bravos falangistas que nos acompañaban. —Elocuente en este sentido es el prólogo que Federico García Sanchiz dedica al libro ya citado: Los que a costa de su sangre ganan la guerra, necesitan estar seguros de que otros han de saber ganar la paz. Y el heroísmo cotidiano. Por José María Salaverría, en ABC. Este texto aparece como ventana de la misma obra. —Y Juan Soca canta en el libro: Por España/, un corazón henchido de emoción. Dice de España su mejor hazaña/ y por España da su corazón, Por España es el libro de un soldado/ que, pensando en la patria, lo ha sentido/ y, sintiendo a la patria, lo ha pensado/ Por ella lo ha soñado y lo ha vivido. Este libro es bandera y es espada/ en el amor y en el dolor templada/ para la España Azul, rayo de sol/ ¡Qué importa que esté España dolorida/ si hay un soldado que le da su vida/ y la siente y la canta en español. —Sesión plenaria del Ayuntamiento de Jaén de fecha 8-1-1937: Hace uso de la palabra el alcalde manifestando que se ha tenido conocimiento en Jaén de que Ángel Cruz Rueda es actualmente alcalde del pueblo de Cabra que, como se sabe, está en poder de los elementos facciosos. Hecho que demuestra la contextura moral del mismo y como quiera que el Ayuntamiento tenía rotulado el nombre de una de sus plazas a Cruz Rueda y tras esta demostración de enemistad al régimen y al gobierno leal de la República, no puede consentirse que siga honrándose el nombre de quien deshonra el pueblo de Jaén con su comportamiento político, propone que se sancione por el Ayuntamiento lo ya hecho por el pueblo al conocer la noticia de que ha destruido la placa que rotulaba la dicha plaza.—La corporación se muestra conforme con las palabras del alcalde y acuerda suprimir el nombre de Cruz Rueda de la plaza que lo llevaba.
José Benítez