De banquero a naturópata
Fran Cano / Jaén
Hasta hace un año trabajaba en un banco. Manuel López, de 59 años, no solo sabe de números. Tras la muerte de su hija se convirtió en un experto en medicina natural. Asegura que ha curado a un vecino de Canena de cáncer de páncreas. Pronto abre consulta en Linares.
Fran Cano / JaénHasta hace un año trabajaba en un banco. Manuel López, de 59 años, no solo sabe de números. Tras la muerte de su hija se convirtió en un experto en medicina natural. Asegura que ha curado a un vecino de Canena de cáncer de páncreas. Pronto abre consulta en Linares.
Se convierte en naturópata tras sufrir una terrible pérdida: su hija, enferma de espina bífida, fallece tras años de sufrimiento familiar. “Comencé a tratar pacientes hace cinco años. Por curiosidad y, también, por necesidad”, admite. Su creciente interés en prácticas de intención preventiva le llevó a lograr el título de experto en medicina natural, en 2008. “Me lo saqué en un periodo de excedencia”, apunta.
López investiga durante horas en su casa, convencido de que puede detectar el origen de algunas enfermedades. Su primer objetivo, paliar la alopecia. Su primer paciente, él mismo. “Creé un compuesto que ahora consumo. No me ha surgido una mata de pelo en la cabeza, pero he frenado su caída”, asegura. El líquido que ingiere está elaborado de sustancias florales.
“Quiero hacerlo tan sencillo como esto: si tengo hambre voy a la huerta y saco una lechuga para el té; si estoy asustado y enfermo, voy y tomo una dosis de Mimulus”. La oración no pertenece a López, sino a Edward Bach, homeópata inglés del siglo veinte. El vínculo entre ambos es tan sencillo como imprescindible: el primero es deudor del segundo. El naturópata de Canena utiliza el sistema de las Flores de Bach, un conjunto de 38 preparados naturales que emana de flores silvestres. La libreta de trabajo de Manuel López está llena de notas con enfermedades, nombres de plantas y remedios. Llega un paciente, el exempleado de banca coge un péndulo, que oscila de un lado a otro de sus folios, y empieza a explorarlo. López dice que con este procedimiento, junto con la preparación de compuestos florales, ha logrado remediar problemas de obesidad de muchos pacientes. “También trato con gente depresiva o que padece estrés. Y ahora están mejor”.
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