Darío Fo y Saramago destinarán el Premio CajaGranada a la construcción de un centro cultural en Cabo Verde

Los galardonados con el XI Premio CajaGranada a la Cooperación  Internacional, los escritores Darío Fo y José Saramago, han decidido  destinar sus 50.000 euros a la construcción de un centro cultural en  la municipio de Ribera Grande, en Cabo Verde, uno de los que el  Festival 7 Soles 7 Lunas prevé edificar en una iniciativa que llevará  a cabo en varios países de la costa mediterránea y atlántica.

    16 abr 2009 / 16:45 H.

    A la entrega del premio, que tuvo lugar en la sede central de  CajaGranada, en la capital granadina, y que estuvo presidida por la  vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, no  pudo asistir por razones de salud el escritor portugués, que sí quiso  dejar un mensaje de vídeo en agradecimiento por la concesión. "Gracias a la técnica yo puedo, estando aquí, estar a la vez allí  con todos vosotros", comenzó Saramago, presidente honorífico junto  con Darío Fo del Festival 7 Soles, "que tiene larga historia y que es  un encuentro cultural de las pequeñas ciudades del Mediterráneo y la  parte atlántica". El Nobel portugués expresó su deseo además de que la escultura que  representa al premio, del artista granadino José Manuel Darro, y que  hoy recogió en su nombre el rector de la Universidad de Granada,  Francisco González Lodeiro, también será colocada en el centro  cultural de Ribera Grande. Saramago acabó su intervención con un "no  encontraremos un día", que, según dijo "no es una despedida, sino un  hasta luego".  Darío Fo, que sí asistió al acto, dedicó gran parte de su discurso  al terremoto que ha sufrido recientemente Italia, en la zona de  L'Aquila, que ha costado la vida a casi 300 personas, y destacó la  generosidad "verdaderamente conmovedora" de la gente que, sin  pertenecer a ninguna organización de socorro, ha dado su ayuda en  mitad del desastre.  En el punto opuesto se sitúan en su opinión los "especuladores"  que han construido los edificios de la zona "con arena de mar en  lugar de con arena de río" y los políticos italianos, que se quieren  llevar la "gloria" que corresponde a las personas que han trabajado  verdaderamente por superar las consecuencias del terremoto. El Nobel italiano, que lamentó que Saramago no pudiera acudir al  acto con su "estupenda" mujer, Pilar del Río, acogió además como una  idea "fantástica" que el premio se destine al centro de Cabo Verde,  para que la cultura pueda llegar adonde es más difícil, en este caso  a las costas africanas. La vicepresidenta destacó de los galardonados su lucha, "mantenida  con la coherencia que dan los años" y que se dirige "contra el  cinismo que nos aleja, contra la indiferencia que nos aísla, contra  la cobardía que nos esconde, y contra la resignación que nos mata". "Nuestros dos premiados están, en suma, empeñados en que tomemos  conciencia de que debemos implicarnos en el momento histórico que nos  ha tocado vivir", señaló Fernández de la Vega, quien incidió en que  éstos son tiempos "que exigen que se escuche la voz de todos". "Voces  que desde su diversidad buscan un lugar para el encuentro, porque el  presente, y sobre todo el futuro, demandan el acuerdo y el trabajo en  común (...). Los que no remen en esa dirección se quedarán en el  camino", señaló. También asistió a la entrega del premio, entre otras  personalidades del mundo de la cultura o la política, el presidente  de la Junta de Andalucía en funciones, Gaspar Zarrías, quien resaltó  el "compromiso cotidiano e insobornable por la dignidad humana" de  los premiados y que también hizo alusión a la crisis, que "no puede  servir como excusa para acentuar esa dramática división entre ricos y  pobres, ni para consolidar un mundo dividido entre los que todo lo  tienen a costa de los que nada poseen".