Cuatro mil familias escapan de la mendicidad gracias al salario social
Una ayuda evita un auténtico desastre social. Casi cuatro mil familias jiennenses escapan de la mendicidad, comen y pueden pagar la casa y sus servicios básicos gracias al paraguas del dinero público. Informes de los servicios sociales de la capital y su provincia acreditan su pobreza extrema.
Una ayuda evita un auténtico desastre social. Casi cuatro mil familias jiennenses escapan de la mendicidad, comen y pueden pagar la casa y sus servicios básicos gracias al paraguas del dinero público. Informes de los servicios sociales de la capital y su provincia acreditan su pobreza extrema.Más de diez mil jiennenses necesitan el “salario social” de la Junta para poder comer y dormir bajo techo. Los “fantasmas” de la mendicidad, las drogas o la delincuencia —amenazas latentes para toda la sociedad, pero que se manifiestan con más intensidad entre los más pobres— acechan su destino. La Consejería de Igualdad y Bienestar Social acredita que hay 3.707 familias jiennenses que tienen expedientes resueltos que acreditan que se encuentran en una situación de pobreza extrema y, consecuentemente, necesitan ayuda. Calcular la cifra exacta de personas resulta complicado —habría que revisar uno a uno los expedientes—, por lo que diez mil puede ser una cifra orientativa —quizá algo optimista—, ya que tiene en cuenta que cada familia cuenta con tres miembros, lo que puede parecer hasta poco.
El programa “Solidaridad con los andaluces” lleva en marcha desde 1999 en Jaén y ahora se hace aún más necesario. Está claro que la crisis afecta a todos, pero no de la misma manera. En cambio, la Delegación Provincial de Igualdad y Bienestar Social indica que, en los últimos dos años, no se ha producido un incremento excesivo de familias en situación de pobreza extrema. Al menos, eso dicen los expedientes que llegan a la Junta de Andalucía. En 2011, hubo “salario social” para 3.707 familias. En cambio, en 2010, se llegó a 3.606. De ahí que se desprende que la “factura” de la crisis económica se traduce en un empobrecimiento de la clase media, en general, aunque, por fortuna, los casos de pobreza extrema se mantienen —el incremento es muy leve— en vez de dispararse, que es lo que puede dar la sensación en los tiempos que corren.
Si se revisan los perfiles, hay sorpresas. Existe una docena de familias que tienen un nivel educativo alto —estudios medios terminados—, pero se encuentran en situación de pobreza extrema. Además, las mujeres son clara mayoría. Muchas acuden a los servicios sociales al convertirse en familias monoparentales, que suelen estar derivadas de situaciones de maltrato o abandono del hogar del marido.
La delegada de Igualdad y Bienestar Social, Carmen Álvarez, explica que se trata de una ayuda económica que oscila entre los 397 y 641 euros. “Las familias usan el dinero para su alimentación, pagar la casa y acudir a las necesidades más urgentes. Se les da durante seis meses y, luego, ha de transcurrir este mismo periodo de tiempo para que la puedan volver a pedir”, dice Carmen Álvarez. No obstante, han de contar con el informe favorable de los servicios sociales. De hecho, los ayuntamientos colaboran de forma activa dentro del programa.
Asimismo, la delegada recuerda que el dinero no se da a cambio de nada. “Los beneficiarios tienen que llevar, al menos, un año como familia constituida, han de vivir en la misma casa, acreditar que residieron en Andalucía durante el último año y cumplir unos requisitos estrictos”, añade Carmen Álvarez.
De ahí que las personas que reciben esta ayuda tienen a los técnicos de los servicios sociales “encima” para que salgan de la situación de agonía económica. Se vigila que los niños acudan al colegio, se les orienta para buscar empleo y están obligados a realizar cursos de formación profesional para encontrar una cualificación. La idea está en que el dinero público no sirva para mantenerlos, sino para superar un “bache” temporal. A la mayoría les cuesta superarlo. Enrique Alonso / Jaén