Cuarenta y ocho horas de tensión
José Herreros/ Villacarrillo
Josefa Barrera, una vecina de Villanueva del Arzobispo que se encontraba desaparecida desde el domingo, fue hallada con vida pasadas las cuatro y media de la tarde de ayer, debajo de un olivo, con el tobillo fracturado. El trabajo de la Guardia Civil y la colaboración ciudadana fueron claves en el desenlace feliz de esta historia.
José Herreros/ VillacarrilloJosefa Barrera, una vecina de Villanueva del Arzobispo que se encontraba desaparecida desde el domingo, fue hallada con vida pasadas las cuatro y media de la tarde de ayer, debajo de un olivo, con el tobillo fracturado. El trabajo de la Guardia Civil y la colaboración ciudadana fueron claves en el desenlace feliz de esta historia.
Había sido vista, por última vez, el pasado domingo, a eso de las once de la mañana. Desde entonces, nada se sabía de Josefa Barrera. Vivía sola desde la separación de su marido, Antonio Álvarez, y sus tres hijos, Conchi, Regina y Antonio, la visitaban a diario. Pero el domingo no la encontraron en su casa, empezaba entonces una búsqueda que movilizó a cientos de vecinos, cofradías, protección civil y fuerzas de seguridad. Dos días de búsqueda que han tenido su fruto. Maite Navarrete, Una de las voluntarias, la encontró junto a un terraplén y bajo un olivo, lugar en el que había estado día y noche tras romperse el tobillo. El feliz desenlace ocurrió a las 16:30 de ayer. Según explica esta joven vecina, vio como se movían varias ramas y escuchó la voz de alguien pedir auxilio, buscaron la forma de llegar hasta el lugar y encontraron a una señora que respondía a las características de Josefa. Le preguntaron por el nombre y confirmaron el hallazgo, era ella. Estaba sola, con el tobillo fracturado y sin agua. Rápidamente se dio aviso, que se recibió por parte de las cuadrillas de búsqueda con gran alegría, corriendo todos hasta el lugar señalado, en el barranco situado frente a la escombrera municipal y denominado Arroyo de la Villa. La mujer fue trasladada en ambulancia hasta el Hospital San Agustín de Linares. Fueron dos días en los que Josefa Barrera ha pasado calor y frío, sin nada de agua y con mucho miedo. Más información en nuestra edición impresa.