Cuando la humanidad supera la dura realidad

La jiennense Miriam Peña Aranda es la única española, desde hace varios años, que se ha acercado a Bakouma, por medio de la Fundación Bangassou. A sus 23 años, ayudó a los más débiles de este rincón de la República Centroafricana, en mitad del terror sembrado por el Ejército de Resistencia del Señor.

    28 ago 2012 / 10:00 H.

    Todavía intenta asimilar lo que sus ojos vieron, lo que su cuerpo resistió y lo que su alma se impermeabilizó para acercarse hasta los habitantes más marginados de Bakouma, un pequeño poblado de la capital, Bangui, en la República Centroafricana. Durante  cuarenta días, la joven Miriam Peña Aranda cooperó en un proyecto de educación organizado por la Fundación Bangassou. “Era la primera vez que iba a una misión, pero ya ayudaba desde Jaén. Además, mi madre, que es oftalmóloga, lleva cuatro años participando en planes sanitarios”, cuenta Peña, quien indica que, este verano, su madre también viajó con ella, aunque con destinos diferentes en el país africano.  “Cuando llegas allí te das cuenta de que lo que se hace es tan importante como el trabajo desde España”, dice.

    Diana Sánchez Perabá /Jaén
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