08 jul 2014 / 22:00 H.
Desde el comienzo de la crisis España abrió sus puertas para que varias generaciones de jóvenes se marchen fuera a buscar las oportunidades que aquí se les niegan ante el páramo industrial y laboral de un país volcado en el sector Servicios. Las cifras son dolorosas para cualquier comunidad o provincia porque se deja escapar a mano de obra cualificada para que aporten su conocimiento o experiencia al futuro de otras regiones. Antes ese efecto migratorio se producía internamente, pero, ahora, las comunidades tradicionalmente receptoras tampoco ofrecen trabajo alguno. En esa situación, miles de jiennenses abandonaron su tierra y España para labrarse una carrera en el extranjero, desde el año 2007 el goteo es incesante y parece no tener fin. Según la estadística de migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2013, 2.131 jiennenses se marcharon de la provincia y trasladaron su residencia a África, la Unión Europea y América. Los países que están en vías de desarrollo y con grandes oportunidades de negocio para las empresas occidentales hacen de África el destino que más emigrantes atrajo. En conjunto, 1.031 jiennenses hicieron la maleta para ese destino. Después, entre Alemania y Reino Unido copan el interés de los jiennenses que deciden quedarse en territorio europeo. Como tercer destino se encuentran emergentes países de Suramérica como Chile o Perú. En cualquier caso, el dato más demoledor es comprobar que entre los que más se marchan fuera están los que se encuentran entre los 25 y 35 años. Es decir, la savia nueva que nutre el desarrollo de cualquier país. Esos son los primeros que se marchan ante la situación actual. Una sangría.