Contribución confesional

Como no todo el mundo tiene entre sus lecturas favoritas el Boletín Oficial del Estado, aun teniendo la posibilidad de recibirlo en pantalla sin esfuerzo, paso a difundir en estas páginas, sin duda con más lectores que el BOE, el decreto-ley del sábado, 31 de diciembre de 2011, disposición séptima, página 146615:

    25 ene 2012 / 10:36 H.

    “Durante el año 2012 el Estado entregará, mensualmente a la Iglesia Católica 13.266.216 euros a cuenta de la cantidad que deba asignar a la Iglesia por aplicación de lo dispuesto en los apartados Uno y Dos de la disposición decimoctava de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuesto Generales del Estado para el año 2007.
    Estos casi 160 millones forman parte de los 10.000 millones anuales que, según Europa Laica, le insufla el Estado a la iglesia católica, institución sin ánimo de lucro cuyo único objetivo es procurar el bien de todos los seres humanos del planeta más allá de confesiones políticas o religiosas, ya que todos somos iguales ante la ley de Dios. Deben computarse también las transfusiones vía IRF (que en 2010 ascendieron a 249 millones), el salario de los profes de religión (650 millones), además de las exenciones del IBI, que de ser abonado, como el resto de paganos españoles, ayudaría a la situación de crisis con 1.200 millones. Otrosí, por la disposición octava, referida a “Bienes de las instituciones eclesiásticas”, se prorroga por un año “el plazo a que se refiere la disposición adicional segunda de la Ley 4/2004, de 29 de diciembre, de Modificación de tasas y beneficios fiscales de acontecimientos de excepcional interés público en relación con la disposición transitoria primera de la Ley 42/194, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, y la disposición transitoria quinta de la ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español”. O sea, más beneficios fiscales para organizar celebraciones relacionadas con asuntos del espíritu. La Constitución le otorga esa prebenda por una deuda patrimonial contraída con el Creador bajo pacto sellado durante la santa alianza de la Transición. Bueno, pues en contra de lo que pueda pensarse, estoy seguro de que la Iglesia, preocupada por las desigualdades tributarias medievalista que sufrimos, y recuperando la gloriosa tradición dominica de la redención del esclavismo, contribuirá al erario público, si no con el desembolso del IBI (burocráticamente farragoso), al menos con una vigilia global, con rezo de rosario, dirigida en especial a pobres, desempleados y familias desahuciadas. Recordemos que el rezo unísono de la cristiandad en el siglo XVI, a petición de Pío V, acabó con la amenaza del Islam en la Batalla de Lepanto. No es poco.
    Guillermo Fernández Rojano es escritor