Condena a un policía por maltrato y resistirse cuando iban a detenerlo
Un miembro de la Policía Nacional, destinado en la Comisaría de Jaén, ha sido condenado a quince meses de prisión por pegar a su pareja en el domicilio familiar y forcejear con los agentes que se personaron en el lugar de los hechos para detenerlo. La sentencia puede ser recurrida ante la Audiencia. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 9 de noviembre del año 2011, cuando el policía condenado llegó a su domicilio. La víctima, la mujer con la que convivía desde hace diez años, lo estaba esperando. Entre ambos comenzó una discusión, que fue subiendo de tono con el paso de los minutos. Según consta en la sentencia del Penal número 4, el policía, identificado como F. D. P., estaba "levemente alterado por la ingesta de alcohol". La disputa fue a mayores y el policía mostró una actitud "muy violenta". Su pareja intentó apaciguarlo sin éxito. El agente comenzó a perseguirla por toda la casa y llegó a cogerla por los pelos y zarandearla, para terminar dándole un golpe en el pómulo izquierdo, tal y como relatan, literalmente, los hechos probados de la resolución.
La mujer se asustó y telefoneó a la Comisaría para avisar de lo que estaba ocurriendo. También llamaron algunos vecinos alertados por los fuertes gritos que se escuchaban en el silencio de la madrugada. Dos patrullas se personaron en el domicilio minutos después. Los agentes se encontraron al acusado "en un elevado estado de agresividad". La sentencia establece que F. D. P. les dijo que era policía nacional, "lo cual es cierto", añade el juez Emilio García Rueda en su resolución. El procesado se percató, entonces, de que sus compañeros de la Comisaría iban a proceder a comprobar los hechos y, en su caso, detenerlo. Fue entonces cuando comenzó "una labor de hostigamiento" hacia los tres policías desplazados hasta la vivienda, en palabras de la propia sentencia. En concreto, los llamó "niñatos" y los menospreció: "Vosotros no sois nadie". Al mismo tiempo, F. D. P. exigía a su pareja que no lo denunciara. Finalmente, los policías decidieron arrestarlo, a lo que el agente acusado se resistió. De hecho, forcejeó con los tres funcionarios, que tuvieron que utilizar “la fuerza mínima indispensable" para reducirlo y trasladarlo a los calabozos de la Comisaría. Más información en nuestra edición impresa.
Rafael Abolafia/Jaén
La mujer se asustó y telefoneó a la Comisaría para avisar de lo que estaba ocurriendo. También llamaron algunos vecinos alertados por los fuertes gritos que se escuchaban en el silencio de la madrugada. Dos patrullas se personaron en el domicilio minutos después. Los agentes se encontraron al acusado "en un elevado estado de agresividad". La sentencia establece que F. D. P. les dijo que era policía nacional, "lo cual es cierto", añade el juez Emilio García Rueda en su resolución. El procesado se percató, entonces, de que sus compañeros de la Comisaría iban a proceder a comprobar los hechos y, en su caso, detenerlo. Fue entonces cuando comenzó "una labor de hostigamiento" hacia los tres policías desplazados hasta la vivienda, en palabras de la propia sentencia. En concreto, los llamó "niñatos" y los menospreció: "Vosotros no sois nadie". Al mismo tiempo, F. D. P. exigía a su pareja que no lo denunciara. Finalmente, los policías decidieron arrestarlo, a lo que el agente acusado se resistió. De hecho, forcejeó con los tres funcionarios, que tuvieron que utilizar “la fuerza mínima indispensable" para reducirlo y trasladarlo a los calabozos de la Comisaría. Más información en nuestra edición impresa.
Rafael Abolafia/Jaén