Con fuerzas para echar el resto por San Lucas

Irene Bueno / Jaén
Nueve días de fiesta y todavía quedan ganas y fuerzas para echar hoy, el resto. Los jiennenses están dispuestos a “tirar los cohetes” —como se dice popularmente— ante la supresión del espectáculo oficial de fuegos artificiales. El buen tiempo anima a las familias a salir y disfrutar de estas últimas horas festivas.

    21 oct 2012 / 09:52 H.

    Quedan pocas horas para que ese espacio que está en una cuadrícula delimitada por la carretera de Granada, la de la Guardia y la Variante Sur vuelva al silencio y a la quietud. Pero mientras eso suceda, los jiennenses queman los últimos cartuchos de San Lucas. Ayer, sábado, el tiempo no animó demasiado a desplazarse hasta el recinto Alfonso Sánchez Herrera. Los más osados llegaban bien preparados contra el frío, pero cargados de ganas de pasarlo bien. Alrededor del mediodía, el aspecto de las casetas de comidas era muy desigual, si bien, en bastantes de ellas era imposible encontrar mesa.  
    Conforme avanzó la tarde, el ferial cobraba vida y el sector dedicado a las casetas de marcha se llenaba de bullicio, jaleo y de grupos de personas dispuestos a pasarlo bien y a no rendirse ante las inclemencias meteorológicas. Hoy, la historia “pinta” bien diferente. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología apuntan que, en las horas centrales de la jornada, el cielo está despejado de nubes y el sol brilla en bastantes momentos, si bien las temperaturas se mantienen bajas. La retirada de las precipitaciones hace, sin duda, que los jiennenses se animen a desplazarse hasta el recinto ferial, donde, además, las atracciones celebran el Día del Niño, por lo que los viajes se rebajan hasta 1,50 euros. Sin duda, una gran manera de que los pequeños de la casa despidan la cita sanluqueña en una jornada que, habitualmente, tiene un marcado carácter familiar. El Ayuntamiento informa, en este sentido, de que aquellos que deseen bajar al recinto ferial entre las seis y las diez de la tarde noche tiene el autobús gratuito para los menores y dos adultos acompañantes. De esta manera tocan a su fin diez intensas jornadas festivas en las que, quien más y quien menos, ha hecho encaje de bolillos para disfrutar sin que se resienta demasiado el bolsillo.