Como a chinos
Soy andaluza y de Jaén. Y para serlo no necesito renegar de España. No soy más andaluza por reclamar la independencia de mi país. Esa es la gran diferencia con otras nacionalidades fundamentalistas. Así se entiende el discurso del 28-F de Banderas, impresionante. En el mejor papel de su vida.
Soy andaluza y de Jaén. Y para serlo no necesito renegar de España. No soy más andaluza por reclamar la independencia de mi país. Esa es la gran diferencia con otras nacionalidades fundamentalistas. Así se entiende el discurso del 28-F de Banderas, impresionante. En el mejor papel de su vida.Cuentan que fue la intervención más sobrecogedora de cuantas se recuerdan en el acto institucional por el Día de Andalucía. No hay nada como salir fuera para valorar lo que se tiene en casa, en la tierra, y ese espíritu entre agradecido y orgulloso lo reflejó el malagueño como nadie. Lástima de las gafas, que no le hacían favor alguno al nuevo Hijo Predilecto.
Pero en estos treinta y tres años de autonomía no todas las provincias han avanzado en igualdad de cantidad, ni de calidad. Jaén cuenta con medio millar de kilómetros de autovía, que parecen muchos, en proporción a los 2.700 de toda la región, pero que simplemente son fundamentales para conectar con el resto de la región y del país. Que no nos vendan el desdoblamiento de Despeñaperros como beneficio para Jaén, cuando es la puerta de Andalucía y por lógica pura por ahí pasa todo el mundo mundial, no solo jiennenses, que serán un mínimo porcentaje del total. Como a chinos nos engañan. Y tan felices. Ahí sigue la futura Autovía Úbeda-Estepa, una herida abierta en las entrañas que no termina de cerrarse, como burlándose de los conductores cada vez que saltan al atravesar uno de los infinitos badenes de la carretera en obras. Sin Alta Velocidad, con un solo cine (por llamarlo de alguna manera) en la capital, sin hoteles de cinco estrellas, hasta sin Ikea. Y lo que es peor: el desempleo ha pasado del 17,41% en 1980 al 35,33% actual, en la región, y en Jaén son ya setenta mil parados. Existe la Andalucía de dos velocidades, de ricos y pobres, siempre ha habido clases.
“La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María…”. Genial Machado. Si resucitara hoy escribiría lo mismo, cambiando España por Jaén, quizá. Bien pensado, también yo cambiaría el principio de este artículo: No soy andaluza, soy de Jaén. Que no es lo mismo. A los datos me remito.
Publicado en la sección "Pongamos por caso: Si yo no fuera andaluza", en la edición de Diario JAEN del domingo 3 de marzo