Cien mil familias olivareras pierden 60 millones
Las dimensiones del 'agujero' que ha creado la caída de los precios del aceite de oliva están calculadas. El Balance Agrario de 2011 señala que las familias de Jaén que viven del olivar han perdido 60 millones de euros en el último año. Las pérdidas se reparten entre cien mil hogares. ¡Qué razón tienen los hombres y mujeres que se quejan en los pueblos y ciudades de Jaén de lo poco que vale el aceite! El daño en sus bolsillos está hecho y cuantificado.
La consejera de Agricultura, Clara Aguilera, asegura que la renta agraria cayó un 3,7% durante el último año. Por ello, la provincia jiennense ha perdido 60 millones de euros de los ingresos que recibe por la producción y venta de su “oro líquido”. Sin duda, una auténtica “sangría” para las familias, que han de repartir las pérdidas entre alrededor de cien mil hogares.
Clara Aguilera reconoce que el dato es malo, pero no tanto como el de la renta agraria española, que cae un 4,5%, o el de Europa, que muestra una caída del 5,6%. Se debe a que la producción agraria andaluza perdió el 1,7% del valor respecto a 2011. “Tenemos un problema con la agricultura europea y hay que estar pendientes del debate que ahora hay en Bruselas. De lo que allí se diga depende el 80% del futuro de la agricultura de Martos, Villanueva, Mengíbar o cualquier otro pueblo jiennense”, indica Clara Aguilera. Asimismo, continúa: “No vamos a permitir que el ministro Miguel Arias Cañete imponga una única Política Agraria Comunitaria (PAC) para España porque perjudica a Andalucía. Ahora, recibimos 1.680 millones de ayudas. Somos los primeros perceptores. Después viene Castilla-León, con 900 millones. Si los andaluces tienen el doble que el segundo perceptor es porque han generado derechos y riqueza. Se lo han ganado y no vamos a permitir que se lo quiten”.
Precisamente, Jaén ha recibido 410.110.857,55 euros en ayudas durante el último ejercicio, lo que ha suavizado el desastre de precios del aceite de oliva. El 40% de la renta agraria de los jiennenses procede de las subvenciones y el 60% del precio. “La gran distribución vende el 60% del aceite y marca mucho el precio. Lo usa como un producto reclamo. Seguramente exista venta a pérdidas”, dice la consejera.
El aceite de oliva ha perdido peso dentro de la producción agraria andaluza. Solo representa el 15% de los ingresos, pese a que en otros años ha representado hasta el 20%. Trae el mismo dinero que la ganadería, que es algo que nunca había ocurrido, lo que denota la pérdida de rentabilidad del cultivo. No obstante, muestra un tremendo futuro en las exportaciones. El zumo de aceituna logró 1.193 millones en 2011 de fuera de las fronteras españolas. El producto agrario que más exporta Andalucía. Le siguen el tomate, con 557 millones; y las aceitunas, con 434. Italia, Alemania, Francia y Portugal son los principales mercados, pese a que China, Japón y Estados Unidos destacan por su evolución.
Asimismo, Clara Aguilera señala que el olivar jiennense ha sufrido daños por las heladas. Concretamente, explica que los técnicos trabajan en el campo, aunque ya han abierto expedientes de daños a 1.200 hectáreas en Jaén. La mayoría se encuentra en Sierra Mágina. La consejera señala que se comunicará al Ministerio de Agricultura, al igual que los daños que existen en cereal y pastos. No obstante, no descartan que surjan algunos más.
Clara Aguilera acudió a Jaén para firmar un convenio con la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca) y con la Federación de Fabricantes de Aceite de Oliva (Infaoliva). El acuerdo estará en vigor durante tres años y servirá para seleccionar las empresas que colaborarán con el Observatorio de Precios y Mercado. Comunicarán el valor de las operaciones de venta y, además, existirá un control sobre los datos. Enrique Alonso /Jaén
“Se digan o no las marcas, ya hay daño”
La consejera de Agricultura, Clara Aguilera, se refirió a la operación Lucerna, en la que la Guardia Civil desarticuló una red que, presuntamente, se dedicaba a mezclar aceite de oliva con otros de palma y aguacate y de la gestión que hizo el Ministerio del Interior, que disipó la ira del sector contra el subdelegado, Juan Lillo. “Gestionar algo así siempre es difícil. La Junta ha tenido muy poco conocimiento del asunto porque lo ha llevado el Gobierno de España con la Guardia Civil. Nos hemos interesado y nos costó mucho obtener información. Al final, llamamos a la secretaria general del Ministerio de Agricultura, Isabel García Tejerina”, indica Clara Aguilera. Asimismo, continúa: “Nos preocupa mucho la imagen del aceite, pero hay que actuar contra el fraude. El Gobierno de España no lo ha hecho bien porque un problema de alguna empresa no se puede trasladar al sector, que tiene una imagen limpia. Soy partidaria de decir las marcas y los culpables, pero hay que estar seguros y para eso habrá que esperar, pese a que el daño ya está hecho”, concluye la consejera.