Castigados por piratear miles de discos
Cuando fueron detenidos, en noviembre del año 2009, la Comisaría dijo que dirigían el mayor laboratorio de falsificación de discos y vídeos detectado en la provincia. El 'estudio de duplicación' se ubicaba en un piso ubicado en la calle Andrés Segovia, en el que vivían los acusados, dos ciudadanos de origen senegalés.
Cuando la Policía entró en ese domicilio encontró dos equipos informáticos grabadores, conocidos en el argot como “tostadoras”. Con ese material, los acusados podían copiar 3.000 ejemplares al día. Junto con esos ordenadores, se hallaron casi 8.000 discos y vídeos “piratas”, además de otros objetos falsificados como monederos, cinturones o bolsos. Ahora, más de dos años después, Omar N. y Babacar N. han sido condenados a seis de prisión como autores de un delito contra la propiedad intelectual. Se trata de la pena mínima.
R. A. / Jaén
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