Carboneros tendrá, en breve, un museo sobre los huevos pintados
Silverio Fernández /Carboneros
El municipio de Carboneros contará próximamente con un museo sobre los huevos pintados, relacionado con la arraigada tradición del Domingo de Resurrección, que se remonta a la llegada de colonos alemanes a las Nuevas Poblaciones. Se desea relanzar esta costumbre.
El alcalde, Domingo Bonillo, anunció la creación del museo junto con el director del Seminario de Historia y Cultura Tradicional Margarita Folmerín, José María Suárez Gallego, durante el concurso de pintahuevos celebrado en el paraje de El Acebuchar, donde se desarrolla la romería de San Isidro.
Silverio Fernández /CarbonerosEl municipio de Carboneros contará próximamente con un museo sobre los huevos pintados, relacionado con la arraigada tradición del Domingo de Resurrección, que se remonta a la llegada de colonos alemanes a las Nuevas Poblaciones. Se desea relanzar esta costumbre.
El alcalde, Domingo Bonillo, anunció la creación del museo junto con el director del Seminario de Historia y Cultura Tradicional Margarita Folmerín, José María Suárez Gallego, durante el concurso de pintahuevos celebrado en el paraje de El Acebuchar, donde se desarrolla la romería de San Isidro.
La cita, cuya lema era “Con los huevos por delante”, congregó a más de doscientas personas. El responsable carbonerense explicó que los huevos ganadores del concurso serán realizados en madera policromada esta misma semana, para que aguanten con el tiempo y ya empiecen a formar parte del nuevo espacio que se creará en este municipio. Además, Bonillo pretende relanzar esta tradición, “la única que ha quedado de los colonos alemanes y que estaba un poco olvidada durante las últimas anualidades”.
En lo referente al certamen cabe resaltar que medio centenar de personas presentó sus trabajos elaborados a partir de huevos cocidos, con motivos basados en insectos, la Virgen del Carmen, frutas, insectos, escenas flamencas, gallinas con polluelos e, incluso, Blancanieves y sus siete enanitos. El jurado estuvo compuesto por el gestor cultural de la asociación de desarrollo Prodecam, Alfonso Delgado Donaire; el director del seminario Margarita Folmerín, José María Suárez; el ama de casa María José Martínez, y la profesora de Infantil María José Trapero. Decidieron otorgar el triunfo al huevo “más sensual” a Josefa Gómez, de Carboneros, que decoró el cascarón con pequeños botones multicolores. Mientras, la guarromanense Carmen Dorado se alzó con el galardón a la obra “más tradicional”, con un conjunto de tres huevos decorados con motivos religiosos. Finalmente, el “más innovador” recayó en María Dolores Ruiz, de la aldea carolinense de Fernandina, que hizo una abeja en colores amarillo y negro, adornada con alas de papel. To-das ellas recibieron sesenta euros en metálico de manos de la primera teniente de alcalde, Josefa Collado. También hubo tres premios en categoría infantil que consistieron en diversos lotes de material escolar. El Ayuntamiento obsequió con la degustación de una gran paella popular a los asistentes a la convocatoria. La historia de esta costumbre tiene sus orígenes en los colonos germánicos de Alsacia —hoy Francia—.