Calidad musical y aforo lleno en los bellos espacios ubetenses

Claudia Sánchez / Jaén
El patrimonio de Úbeda tiene música. Sones de violín, de piano, de chelo, de saxofón, música instrumental o vocal, música de orquesta o de solista. Los ubetenses, con oído atento, no faltan a la gran cita sonora y llenan los aforos. La calidad artística de los conciertos se constata un año más. El XXIII Festival Internacional de Música y Danza de Úbeda se consolida como el segundo festival más importante de Andalucía después del de Granada.

    25 may 2011 / 10:59 H.

    La Feria Profesional de Jóvenes Intérpretes, los trasnoches y las exposiciones celebradas, novedades de la última edición, recién clausurada, se convertirán en nuevos y atractivos valores y se incluirán en los próximos programa del festival. Catorce fueron las actuaciones musicales del programa central del Festival. Los compositores y formaciones instrumentales alemanas pusieron la nota identificativa de este festival de temática germánica, en la que la música autores del siglo XX estuvo muy presente.
    Como primicia, el director del Festival Internacional de Música y Danza de Úbeda, Diego Martínez, informa que el XXIV Festival se dedicará a la figura de Manuel de Falla, en el 136 aniversario de su nacimiento y en el XX aniversario del Auditorio granadino que lleva su nombre. En Úbeda se llevará a cabo una gran revisión de la obra del gran músico autor del “Amor brujo”, “El sombrero de tres picos” o “la vida breve”. Martínez asegura que se contará con los mejores músicos y un variado repertorio.
    Diego Martínez asegura que los tres objetivos principales del festival calidad, participación y difusión, se cumplieron perfectamente en la última edición: “El estatus del festival es consecuencia del extraordinario éxito artístico. Los conciertos, pese a la crisis y a la distracción que suponen las elecciones municipales, tuvieron una magnífica respuesta de público. Úbeda queda unida a la cultura y a la música, gracias a la promoción turística de la ciudad, la presencia en los medios del festival y el seguimiento hecho por revistas especializadas de ámbito autonómico, provincial y local”.
    Martínez advierte, la importancia de esmerarse en la difusión: “La promoción debe estar muy bien cuidada por las instituciones”. Aspecto clave, pues el festival es una riqueza cultural y musical que repercute positivamente en el turismo y en el desarrollo de la ciudad y de la provincia de Jaén, argumenta el director. El hecho de que la danza no esté presente tiene también que ver con un problema infraestructural. No hay un lugar adecuado para los espectáculos dancístico, aunque eso no quita que se celebrasen actuaciones estrella del Ballet Nacional de España o de Alicia Alonso en alguna ocasión, sin embargo el Pabellón Polideportivo, no fue el mejor lugar, recuerda Martínez. El Teatro Cínema de Úbeda no es la solución, pues es un lugar muy pequeño. Martínez reivindica, y hace una llamada a las instituciones, para que “den a Úbeda ese espacio escénico adecuado, que en otras ciudades de la provincia existe, y en cambio, a menudo, está cerrado y sin programación o usado principalmente para actuaciones de fin de curso de centros escolares”.
    La Feria de la Música es una novedosa Feria Profesional de Jóvenes Intérpretes. Martínez, asegura que fue todo un éxito. Más de doscientos músicos jóvenes participaron en ella durante un fin de semana. E incide, este director, en que es fundamental que las instituciones educativas como la Fundación Barenboim o la Institución Goethe de Alemania estén presentes y se impliquen, junto con los Conservatorios de Úbeda, Linares y Granada.
    Un valor añadido al festival que puede tomar forma como actividad dentro del propio programa, no sólo como algo extraordinario, fueron los trasnoches, de cariz más lúdico, que este año ofrecieron boleros, música de cine y música folklórica alemana.
    El acuerdo con la embajada alemana hizo posible una propuesta expositiva diferente que la contemplaron miles de visitantes. A partir de septiembre se podrán ver estas exposiciones en el Auditorio Manuel de Falla de Granada.
    Más de 2.500 niños disfrutaron de los cuatro espectáculos musicales diseñados precisamente para su edad. Ello moviliza a los escolares de todos los colegios de la ciudad y también de pueblos cercanos a Úbeda, el objetivo que cada edición se persigue es despertar y crear afición por la música entre los más jóvenes.
    Martínez manifiesta como Úbeda ofrece al festival su atractivo histórico-patrimonial: “Úbeda es un gran monumento en sí misma, la casa Mudéjar del Museo Arqueológico, el Hospital de Santiago, sus plazas o la posibilidad de escuchar música sefardí en la Sinagoga del Agua. Todo supone otra belleza más que se une al virtuosismo musical”.
    Finalmente, el director, elogia la excepcional calidad musical y la extraordinaria calidad humana del pianista Javier Perianes. La actuación de Perianes que interpretó los cinco conciertos para Beethowen concentrados en dos jornadas acompañado de la Orquesta de Córdoba, fueron para el responsable del Festival: “Dos días históricos, únicos e irrepetibles”. Confirma así: “La medalla de Oro del Festival a Perianes está totalmente merecida.” Martínez lo califica como “el mayor pianistas actual en España con más proyección internacional” y recuerda como este premio se concedió en otras ediciones a un elenco de personalidades e instituciones.

    Merecido galardón para un pianista excepcional
    El prestigioso pianista español, de origen onubense, Javier Perianes recibe el XXII Premio Nacional de Amigos de la Música de Úbeda. Su actuación con la Orquesta Ciudad de Córdoba se recordará en la historia del festival de una forma especial. Este premio se concedió en ediciones anteriores a Montserrat Caballé o José Carreras y a instituciones como la Orquesta de Radio Nacional de España.