22 ago 2015 / 08:38 H.
La decisión del Ministerio de Interior, avanzada por el secretario de Estado de Seguridad, en el Congreso, de volver a cubrir todas las bajas de la Guardia Civil en el curso 2016/2017 es una gran noticia para Baeza y su comarca porque tiene una repercusión directa en su economía. La pequeña ciudad que es la Academia de Guardias y Suboficiales de la Guardia Civil requiere de mucho personal de atención y ante el bajo número de alumnos de los últimos cursos el número de profesores y contratados se redujo drásticamente. Esta menor población de alumnado implica, a su vez, menos gastos de la población “flotante” de visitantes, salidas de alumnos e, incluso, alquileres de pisos. Es decir, el ciclo económico ligado a esta actividad formativa se resintió en los últimos años porque desde el Gobierno no se sacaban plazas de reposición de bajas. La crisis ha tocado todos los sectores del país, e incluso llegó a un asunto tan delicado como el número necesario de agentes en el Estado. De ahí que el anuncio en la comisión del Congreso de los Diputados sea tan relevante y suponga un balón de oxígeno para la comarca. En estos años precedentes la situación fue tan delicada que incluso se llegó a temer por el cierre del centro baezano en favor de Valdemoro, más reducido y ajustado a promociones más pequeñas. Finalmente, no ha sido así y ahora se podrá planificar, de nuevo, con la garantía de que alumnos, familiares y profesorado dejarán su dinero en las inmediaciones del centro, en una imagen ya típica de la ciudad. La relación del Instituto Armado está ligada a la provincia y, en concreto, a la ciudad patrimonial y este vínculo, además de económico lo es también emocional. Un viaje bueno de ida y vuelta.