Bruno Taffy pone fin al bonito cuento del campeón de España
El bonito cuento se acabó con una derrota (1-2) ante el Palma Futsal en un final emocionante, pero en el que no se pudo repetir la gesta de las semifinales de la Copa de España ante el Burela FS con el gol de Dani Martín a falta de seis segundos para el final.
La figura de Dani Cabezón emergió en la primera mitad. El portero sostuvo a su equipo cuando el Palma Futsal tocó arrebato en los minutos iniciales y generó claras ocasiones de gol. Dani comenzó su catálogo de paradas que frenaron el ímpetu de los visitantes. El Jaén Paraíso Interior reaccionó y las rotaciones le permitieron fijarse en la pista y no acusar la sobreexcitación del principio. Trató de imponer su juego de toque ante un rival que estaba cómodo y que apostó por las rápidas transiciones. En dos o tres pases los mallorquines se presentaron solos ante el portero. El gol de Campoy sirvió para tranquilizar el juego. Carlos Barrón también realizó intervenciones de mérito. Carlinhos y Solano aparecieron en la faceta ofensiva y ahí se equilibró más el encuentro. Con una ventaja mínima se llegó al descanso de un primer periodo eléctrico y con un público que convirtió La Salobreja en una caldera con un ambiente espectacular.
El rival cambió el registro en la reanudación. No le quedaba otro remedio con la desventaja en el marcador. Apostó por un futsal más elaborado, con más pase y toque, pero menos efectivo y con ocasiones esporádicas. El Jaén Paraíso Interior no bajó la intensidad defensiva y a mitad de este periodo subió más la presión con el objetivo de marcar el segundo tanto, pero fueron los visitantes los que marcaron con un disparo potente de Burrito tras sacar una falta de forma rápida. Empezó un nuevo partido y en diez segundos generó dos claras ocasiones con tiros consecutivos al poste de José López y Chino. Fue un arranque de casta y genio ante un rival bien situado en la pista y que esperó al último minuto para sentenciar la eliminatoria. Bruno Taffy definió y puso el inalcanzable 1-2 para el Jaén Paraíso Interior, aunque antes hubo un carrusel de oportunidades para los dos conjuntos, en las que los dos metas estuvieron excelentes.
Rodríguez buscó el empate con Cuco, primero, y Carlinhos, después, como portero-jugador, pero fue imposible. Barrón fue un muro y ahí se escribió la última línea de un cuento que ha sido maravilloso. El final de anoche fue agridulce, pero los otros capítulos fueron espectaculares con una Copa de España para la historia.