'Bofetada' a la valentía cofrade

Javier Cano /Jaén
El tradicional arrojo de la cofradía del barrio de La Magdalena se impuso y posibilitó fotografías para un cartel de Semana Santa a la salida del antiquísimo templo. Pero las previsiones, positivas en principio, fallaron y la procesión se vio obligada a regresar en cuestión de minutos. No falló el barrio, que se dio cita en su plaza, ni la música, que acompañó la levantada de los pasos hasta el estremecimiento en forma de canción, saeta o romanza.

    27 mar 2013 / 12:29 H.

    Lo único que erró fue el tiempo, que si en un principio, según el anuncio del comisario de la hermandad, José Paulano, parecía querer dejar salir la procesión, terminó por arruinarla cuando el manto de la Virgen del Mayor Dolor había traspasado ya el umbral de la iglesia.
    Pero La Magdalena salió. ¡Y cómo salió! Del inevitable bullicio inicial, del aparente desorden previo a la formación de la comitiva se pasó, en minutos, a tenerlo todo organizado para afrontar, con alegría y algo de prisa, ante las previsiones de agua a eso de las ocho.
    Cuando Nuestro Padre Jesús de la Caída tocó calle, los pájaros tuvieron que hacerle sitio al eco de las palmas para aliviar emoción. Delicado como él solo, con esa belleza propia de la imaginería granadina que lo hace casi único en la capital, el Señor de Navas Parejo tiró de procesión como una cruz de guía inigualable, inalcanzable.
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