La política "engancha"
Todos tienen en común haber nacido en una etapa de represión y haber crecido con el gusanillo de la reivindicación en el estómago. Formaron parte de una generación de gente luchadora que vio en la conformación de los partidos el único camino para alcanzar la ansiada democracia. Fueron jóvenes con estrella, afortunados con estudios en una época en la que pocas familias podían llevar a sus hijos a la Universidad y que, después de saborear las mieles de los escaños, convirtieron la política en una profesión. Algunos ni siquiera llegaron a ejercer el oficio para el que realmente se prepararon. Otros se quedaron en las prácticas del principiante. Y son menos los que, como el Guadiana, fueron y volvieron hasta encontrar su sitio.
Todos tienen en común haber nacido en una etapa de represión y haber crecido con el gusanillo de la reivindicación en el estómago. Formaron parte de una generación de gente luchadora que vio en la conformación de los partidos el único camino para alcanzar la ansiada democracia. Fueron jóvenes con estrella, afortunados con estudios en una época en la que pocas familias podían llevar a sus hijos a la Universidad y que, después de saborear las mieles de los escaños, convirtieron la política en una profesión. Algunos ni siquiera llegaron a ejercer el oficio para el que realmente se prepararon. Otros se quedaron en las prácticas del principiante. Y son menos los que, como el Guadiana, fueron y volvieron hasta encontrar su sitio. Estar en el candelero de lo público los dejó “enganchados” y disfrutar de un sueldo superior a los dos mil euros los tiene más activos que nunca. He aquí una representación de “históricos” con acreditado recorrido, unos en primera y otros en tercera fila, pero todos dispuestos a continuar para añadir capítulos a sus trayectorias.
Gaspar Zarrías. Licenciado en Derecho, ingresó en el PSOE con diecisiete años. El primer mandato en el que se estrenó como parlamentario fue en 1982. Ahí empezó una carrera imparable que todavía sigue. Subió escalones hasta llegar a lo más alto en Andalucía y, ahora, desde Madrid dicen que es el que mueve los hilos de la política en su tierra. Continúa al pie del cañón y es una referencia para los socialistas jiennenses. No hay movimiento en el que no esté detrás.
Felipe López. Licenciado en Psicología y profesor de Secundaria, inició su trayectoria política como concejal por el PSOE en el Ayuntamiento de Alcalá la Real en 1979. Siempre será recordado por los quince años en los que estuvo al frente de la Diputación Provincial. Desde el Senado sigue más activo que nunca. Hasta Susana Díaz lo quiso, hace unas semanas, como consejero de Agricultura en su nuevo equipo.
Fernando Calahorro. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, fue uno de los fundadores del Sindicato Democrático de Estudiantes Universitarios de Málaga antes de entrar en el movimiento del Frente de Liberación Popular. Se afilió al PSOE en 1975. Dirigió el partido durante una etapa en la que lo obligaron a abandonar, con expediente incluido, por proferir manifestaciones poco afortunadas. Tras un paréntesis en Democracia Socialista regresó a sus orígenes y empezó una carrera en la que continúa. Aspira a ser alcalde de Jaén.
Gabino Puche. Es uno de los “barones” del PP, fuerza política que lo fichó en 1977. Licenciado en Ciencias Económicas, fue el último presidente provincial de Alianza Popular y el primero del Partido Popular. Está considerado un político clave en la derecha an- daluza y, ahora, las llamadas Nuevas Generaciones lo tienen como un espejo en el que mirarse. Po-see su escaño en el Congreso.
Cristina Nestares. Licenciada en Filología Inglesa y profesora universitaria, accedió al PP por su acreditado activismo en el movimiento vecinal de Las Protegidas. La primera vez que fue concejal, en 1987, hizo de portavoz del Centro Democrático y Social. En su trayectoria hay varios paréntesis en los que dejó apartada la política. Sin embargo, hoy tiene concedida la excedencia en su puesto de trabajo y ejerce de edil en la capital.
Miguel Sánchez de Alcázar. Pertenece a una familia muy ligada a la política. Licenciado en Derecho, en 1982 concurrió a las elecciones de Higuera de Calatrava con Alianza Popular. Tuvo un ascenso tan veloz que, once años más tarde, fue elegido presidente provincial del PP. Fue alcalde de Jaén entre 1999 y 2007 y, en la actualidad, sigue en política desde el Congreso.
José Pliego. Licenciado en Pedagogía, empezó en la política municipal de Santisteban del Puerto, donde fue alcalde en 1990. Después de ocupar cargos de gestión y orgánicos en el seno del PSOE, hoy en día es secretario de Ideas de la ejecutiva provincial y goza de un cargo de confianza de Francisco Reyes en la Diputación de Jaén.
Leocadio Marín. Licenciado en Filosofía y Letras, lleva más de treinta años al frente de cargos de representación bajo el paraguas del PSOE. Empezó como concejal en el Ayuntamiento de Baeza y llegó a ser alcalde de su tierra en 2007. Fue presidente de la Diputación, delegado del Gobierno, consejero de Agricultura y hasta presidente del PSOE de Andalucía. A punto estuvo de repetir al mando de la Junta de Andalucía en Jaén en la última remodelación de José Antonio Griñán y su nombre suena ahora, de nuevo, con Susana Díaz.
Son ejemplos de longevidad política extrema.
En corto
Hay tanta polémica política con los sueldos y los sobresueldos, tanto enmarañamiento en torno al cobro de dietas y kilometraje que, al final, lo que queda para la ciudadanía es que quienes están al mando de las administraciones, todos, sin distinción de signos ni de colores, hacen de su capa un sayo con fondos públicos y privados en medio del drama social del desempleo. Socialistas y populares reconocen el cobro de “extras” de sus partidos y se amparan en la fiscalización. Sin embargo, no se dan cuenta de que lo que verdaderamente duele es que haya políticos con sueldos y sobresueldos y que sean ellos mismos los abanderados de los recortes.