El relevo está trazado

No hace mucho tiempo, en una provincia llamada Jaén, vivía una alcaldesa socialista que, con las maletas preparadas, negaba verbalmente y por escrito su inminente marcha a Sevilla. 'Nada de nada', repetía hasta la saciedad. Hasta que, dos días después, se hizo oficial su nombramiento y, de un plumazo, olvidada quedó su mayúscula negativa. No es un cuento.

    27 ene 2014 / 10:03 H.

    Tan real como la vida misma. Algo parecido ocurre, ahora, con otro dirigente municipal, en este caso hombre y del Partido Popular. Con o sin rima, José Enrique Fernández está en el punto de mira más allá de las fronteras de su tierra.
    No entra dentro de la rumorología su previsible salto a la dirección regional de la fuerza política en la que milita con escrupulosa disciplina. Forma parte del escenario actual. Una realidad camuflada bajo el paraguas del secreto que, como siempre ocurre en política, puede cambiar —o no— en lo que dura un instante. Tampoco hay “nada de nada” porque no es él a quien le corresponde comunicar tan trascendental decisión. Serán otros órganos, con competencias nacionales, quienes destaparán la cortina más pronto que tarde.
    La orfandad en la que se encuentra el Partido Popular en Andalucía no la puede resolver un alcalde desde una ciudad. Ni siquiera un presidente provincial. Sería algo así como empezar a construir la casa por el tejado. Lo normal es que, por orden, se designe primero al líder y, después, a sus primeros “espadas”. Lo que ocurre es que el “mandamás”, Mariano Rajoy, dejó pendiente para después del “turrón” aquello de deshojar la margarita y puede que no sea consciente del nerviosismo que hay más abajo de Despeñaperros. No será José Enrique Fernández de Moya la persona que confirme su marcha a Sevilla. No le queda más remedio que garantizar a la ciudad que lo votó que vive volcado con ella porque, de lo contrario, todas las previsiones se le pueden volver en contra. Ahora bien, deja en el aire el compromiso de agotar mandato, justificado en aquello de que nadie sabe qué le pasará en su vida en la próxima media hora. 
    Lo que sí divulga entre la opinión pública es que se encuentra en un periodo de reflexión, una clara paradoja que, en cierto modo, delata un contexto evidente. Un escenario en el que se corrió el telón gracias a la puesta en marcha de un relevo tranquilo en el Ayuntamiento de Jaén. La lectura, amparada por la verdad de las fuentes de absoluta solvencia, es la siguiente. El alcalde de Jaén, cuyo peso orgánico es cada vez más “pesado”, vive una situación angustiosa derivada de la ruina económica en la que se encuentra la administración que dirige. Él, que tiene ganada a pulso su reputación en el Partido Popular, encontró una tabla de salvación cuando su nombre empezó a sonar con fuerza para acompañar a José Luis Sanz, como número dos, en la sucesión abierta en Andalucía. Nada está cerrado. Todo llegará a su debido tiempo. Puede que, incluso, no más allá de la conferencia de Valladolid, en la que el jiennense también será uno de los protagonistas.
    Lo que resulta incuestionable es que alguna formalidad tiene que haber en la “rumorología” cuando José Enrique Fernández de Moya abrió el “melón” para elegir a su “heredero”. Había tantos candidatos como concejales. “Tengo un extraordinario equipo”, llegó a decir. Para garantizar la paz y dejar centrados a los suyos en la difícil gestión municipal se tuvo que decantar por el “hombre tranquilo”, el sucesor modélico al que todos respetan. Ya está validado que Javier Márquez será el alcalde de Jaén si se materializa la marcha del presidente provincial del Partido Popular a Sevilla.
    El “aprendiz” político se ahorrará el mal trago de tener que pasar por las urnas para ejercer de regidor. Sus conocidos aseguran que le costó dar el “sí quiero” y que todavía tiene el miedo metido en el cuerpo. Sin embargo, todos coinciden en señalar que su paso por la Alcaldía de Jaén será ejemplar. El concejal de Urbanismo y unas cuantas áreas más tiene bagaje profesional y un perfil técnico que cuadra a la perfección con los deseos de su antecesor. Es un “ilustre” abogado que domina tres idiomas y, ante todo, un jiennense cercano, más amigo de la calle que de los despachos. El relevo está trazado. Por algo será.       

    En corto
    Cuando lo que menos importa es la legionela
    El rifirrafe político está, por el momento, eclipsado ante el previsible relevo en el Ayuntamiento de Jaén. Sin embargo, todo hace indicar que hoy se retoma. El PSOE, con su líder municipal a la cabeza, Manuel Fernández, desconocía el “charco” en el que se metía cuando dio una preparada rueda de prensa en el Parque del Bulevar. “In situ” anunció la existencia de legionela en tres fuentes. El PP contraatacó con una denuncia de falsificación de análisis que pone en tela de juicio la profesionalidad de quienes se ganan la vida con el sudor de su frente. Riña política en estado puro, con tintes judiciales, que esconde la suciedad en la que se encuentra Jaén.