Benatae.- El robo de tres kilómetros de cable deja sin luz a vecinos
Tres kilómetros de tendido eléctrico son robados cerca de Benatae. Para subsanar los problemas en la red, Endesa tiene que enviar a la zona una cuadrilla de catorce personas que se emplearon a fondo para devolver el servicio a los 63 clientes afectados.
Una cuadrilla de catorce técnicos de Endesa fue necesaria para reponer el cable robado en una línea de media tensión que da suministro a Benatae. La compañía tuvo conocimiento de la desaparición de tres kilómetros del tendido ayer, a primera hora de la mañana. El delito, además del perjuicio económico, afectó a 63 clientes de la zona, que se quedaron sin electricidad. Los trabajos se prolongaron durante toda la jornada y, para minimizar los efectos del robo, Endesa decidió trasladar un grupo electrógeno al cortijo de Los Lagartos, una pedanía de Benatae donde cuarenta usuarios se quedaron sin luz. La sustracción del cobre fue denunciada a la Guardia Civil. Se trata de tres mil metros de cable de una línea que transcurre cercana a las carreteras entre Siles y La Puerta de Segura. La empresa deja claro que, aparte de las pérdidas económicas que se derivan de estos hechos y los problemas para los vecinos, estas acciones suponen un riesgo importante para quienes cometen el delito. Y es que, al desmantelar la línea, advierten desde la sociedad, cualquier persona puede tocar accidentalmente elementos como cables sueltos, que tienen tensión. Es lo que ocurre también cuando se sustraen las vallas perimetrales o las tomas de tierra, como explican desde Endesa.
La compañía también deja claro que el trabajo de los profesionales encargados de reponer el cable es muy peligroso. A raíz del corte de suministro, también se incrementa el riesgo para los vecinos, por la posibilidad de sufrir un accidente al tocar elementos electrificados. La compañía confirma que trabaja de la mano de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para localizar a los autores del robo y evitar que se sucedan más robos de este tipo en la provincia.
habitual. Los robos de cobre son frecuentes en la provincia jiennense y, últimamente, están muy relacionados con la crisis económica. La reventa de este material en el mercado negro, mucho más barato que si se hace de forma legal, anima a muchos a cometer este tipo de delitos con la esperanza de “colocar” rápidamente el botín. Son objeto de este tipo de delitos infraestructuras para el riego, instalaciones eléctricas o naves de aperos y obras, donde se guarda cable y otros materiales similares. J. R. C./Jaén