Bedmar se echa a la calle para despedir a Óscar y a Catalina

El tanatorio se abrió en Bedmar el mismo lunes por la tarde, horas después del fallecimiento de Catalina Chamorro Espinosa y Óscar González Amorrortu en un accidente de tráfico cerca de Jódar. El alcalde bedmarense, Juan Francisco Serrano, explica que el matrimonio era muy querido y conocido en el pueblo natal de ella, un municipio que también había aceptado como uno más a su marido, nacido en Bilbao. Por eso cree que no es exagerado decir que, prácticamente, “todo el pueblo” quiso mostrar sus condolencias a las dos familias. Los seres queridos de González Amorrortu llegaron del País Vasco lo antes posible, tras un viaje de más de setecientos kilómetros, para estar presentes en el funeral, que se celebró ayer por la tarde en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y estar con sus parientes bedmarenses.

04 nov 2015 / 10:36 H.


Los cadáveres de la pareja llegaron a Bedmar, desde el Instituto de Medicina Legal de Jaén, sobre las doce del mediodía y, a las cinco de la tarde, se ofició una ceremonia religiosa en su memoria, a la que acudieron centenares de vecinos. Los dos eran muy conocidos por su afán por procurarle una vida lo mejor posible a su único hijo, que tiene una enfermedad de las catalogadas como raras. El pequeño, de 10 años, pasaba largas temporadas con su familia bedmarense, donde había encontrado un entorno en el que se encontraba a gusto. Por ello, explica el regidor, era habitual que la familia se desplazara a menudo de Linares al pueblo de Sierra Mágina, un trayecto de una hora aproximadamente, sin demasiadas complicaciones. El mismo día del accidente mortal, Óscar y Catalina apuraban las últimas horas del Puente de Todos los Santos con la familia materna. Poco antes de comer, decidieron ir a Úbeda, según testimonios vecinales, para hacer una compra rápida y regresar para comer. La madre de Catalina y el resto de sus seres queridos los esperaban, junto a su hijo. Fue una casualidad que no estuviera con ellos en ese momento. El máximo responsable municipal bedmarense aclara que la abuela materna del chico ha solicitado su guarda y custodia, por estar muy integrado en el pequeño municipio de la provincia jiennense que, durante tres días, y hasta hoy, está de luto oficial, con todos los actos suspendidos.
La muerte de Óscar González Amorrortu y Catalina Chamorro Espinosa fue consecuencia del terrible accidente que sufrieron, sobre las dos de la tarde del lunes, en el kilómetro 19,700 de la A-401. El vehículo en el que viajaban colisionó con una furgoneta. El ocupante del vehículo de carga salió ileso, pero la pareja corrió mucha peor suerte. Ella falleció en el acto, mientras que lo intentos de salvar la vida de su marido fueron vanos y murió poco después. La Guardia Civil investiga los hechos, pero todo apunta a un fatal accidente.