Bailén.- Los vecinos se sumergen en lo mejor de la historia romana
Francisco Javier Cabrera/Bailén
Un mercado romano con más de cincuenta puestos animó durante dos días el Paseo de las Palmeras. Cientos de vecinos pasearon por la zona y participaron en numerosas actividades, como pasacalles, talleres, representaciones, exposiciones y muestras de la mejor gastronomía de la antigua Hispania.
Un mercado romano con más de cincuenta puestos animó durante dos días el Paseo de las Palmeras. Cientos de vecinos pasearon por la zona y participaron en numerosas actividades, como pasacalles, talleres, representaciones, exposiciones y muestras de la mejor gastronomía de la antigua Hispania.
El Paseo de las Palmeras retrocedió en el tiempo, durante todo el fin de semana, para instalarse en el antiguo imperio romano. Centenares de bailenenses conocieron lo mejor de la época a través de más de cincuenta puestos que dieron color a un mercado que se instaló por segundo año consecutivo. La actividad fue organizada por el Ayuntamiento a través de las Concejalías de Festejos, Promoción Comercial y Turística y Comunicación Social, junto con la empresa Asociación Nacional de Artesanos y Antiguos Oficios (Anayao) y con la colaboración de la Asociación Empresarial Comarcal de Bailén (Asecob) y la Cámara de Comercio.
Los visitantes disfrutaron de una muestra de lo mejor de la gastronomía y la artesanía de la antigua Hispania y asistieron a exposiciones de armas, demostraciones de luchas de espadas, talleres de forja y madera, restauración y productos típicos del municipio. De igual modo se celebraron vistosos pasacalles donde se vio a la guardia pretoriana por el mercado, acompañados de su séquito, esclavos, malabaristas, músicos y cómicos. Para los más pequeños hubo vistosas actividades y atracciones infantiles al más puro estilo romano.
Una de las novedades de esta segunda edición fue la degustación gratuita de paella, durante el sábado y ayer, mientras que el punto final lo puso una representación del emperador Nerón y su madre Agripina, esposa de Claudio, que contó con una gran aceptación. Asimismo, se sucedieron otras iniciativas muy aplaudidas como, por ejemplo, la animación de músicos galos y la actuación del malabarista lusitano Soplillos, además de la denominada “esopada”, en la que un grupo de cómicos pantomimos etruscos representó las sabias fábulas de los autores Esopo y Fedro, y una alocución del gran rey Herodes, acompañado de toda su corte, con baile, lucha de esclavos y malabares de fuego.