Aún queda Arcipreste para rato

Claudia Sánchez /Alcalá
El Arcipreste tiene plena vigencia y un gran futuro por delante. Es mucho lo que queda  en el Libro del Buen Amor por descubrir, estudiar e investigar y así se constató en el III Congreso Internacional Juan Ruiz, Arcipreste de Hita y el Libro de Buen Amor, celebrado durante los días 27 y 28 de mayo en Alcalá.

    01 jun 2011 / 16:26 H.

     Otro congreso concluyó felizmente el sábado pasado en las tierras fronterizas de la Sierra Sur de Jaén. El Arcipreste y su libro de Buen Amor, eje de la cita internacional, reunió en Alcalá, a más de medio centenar de investigadores procedentes de Europa, África y América. Un puñado de los mejores hispanistas del mundo vinieron para hablar ocho minutos, o el doble si eran invitados por Jacques Joset, el investigador belga homenajeado. 
    Las comunicaciones y ponencias se celebraron en el Convento de Capuchinos. El tiempo limitado para todos marcó las intervenciones y todos cumplieron con esta pauta organizativa. Se instalaron varias vitrinas en el interior con ejemplares de la biblioteca Ruiciana, y en el vestíbulo dos mesas con información para los congresistas (entre ellas había dos grabados realizados por el cronista Domingo Murcia como regalo), de horarios, prensa, documentación complementaria sobre los temas tratados en las intervenciones, libros de actas, etcétera. Este congreso lo organiza el Ayuntamiento alcalaíno y el Instituto de Estudios Giennenses, colabora el Instituto Cervantes y el Centro de Estudios Clásicos Españoles y lo patrocina la Diputación de Jaén.
    Levantaron gran expectación la presencia de Francisco Rico, de Alberto Blecua, de Forke Gernert (de la Universidad de Kiev) del homenajeado Jacques Josset, de su alumna  y directora del Congreso, Laurette Godinas, entre otros. En la inauguración estuvo presente el vicerrector de la Universidad de Lieja Albert Corhay que habló en francés y detalló todo el gran currículum académico del homenajeado, así como sus ideales democráticos, su respeto a los derechos humanos y el ser trasmisor de culturas. Lo tradujo la directora del congreso Laurette Godinas, actualmente profesora de la Universidad Autónoma de México, que luego en la clausura aludió a la capacidad de su maestro de proponer nuevas sendas para analizar al Arcipreste.
    Otro de los momentos más emocionantes fue el regalo a Joset de la primera edición en hebreo del Libro del Buen Amor, y un cuadro con la portada del libro pintado por la mujer del traductor. La entrega la realizaron Rachel Peled, de la Universidad de Jerusalem, y Teresa Miaja, de la Universidad de México.
    La Fortaleza de la Mota, que pudieron visitarla el viernes con el cronista Domingo Murcia como guía, y el sábado por la tarde con el técnico de Cultura,  Francisco Toro, a todos les encantó. El concierto protagonizado por Lila Horovitz y Ariel Hernández, un dúo de contrabajo y bandoneón, fue magnífico y contó con un aforo lleno.