Aulas vacías por el futuro educativo

Esperanza Calzado /Jaén
'La educación no se vende, se defiende'. Es el lema que abanderan miles de estudiantes españoles desde hace más de un año, cuando se anunciaron los primeros recortes y reformas en la enseñanza. Meses después, las protestas continúan con tres días de huelga estudiantil. El seguimiento durante la primera jornada rondó el 64%.

    06 feb 2013 / 11:38 H.

    Un importante número de profesores jiennenses vieron cómo su cotidianidad del martes se interrumpió. Acudieron a clase y se encontraron con aulas prácticamente vacías. Los moradores de esos pupitres no estaban saltándose las clases por diversión, todo lo contrario. Lo hicieron por defender la educación pública que, a juicio de los participantes, sufre un serio peligro. La reforma propuesta por el ministro José Ignacio Wert y los recortes aplicados al amparo de la archiconocida austeridad de las administraciones hace que, poco a poco, el sistema de enseñanza actual sea sustancialmente modificado.
    La Asamblea Independiente de Estudiantes de Jaén, que respaldó el paro de tres días convocado por el Sindicato de Estudiantes, tiene claro cuál es el problema. El manifiesto reza: “Aunque nos la hayan intentado vender como una ley que trata de mejorar la eficiencia de la educación pública, sabemos que la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa da un paso más hacia la privatización de nuestro sistema educativo”. Por eso, creen que ahora, más que nunca, es el momento de salir a la calle.
    Ana Martínez, miembro de la plataforma estudiantil, aplaude el éxito del primer día de huelga. Asegura que el seguimiento fue muy notable, sobre todo en los institutos, algo que les sorprendió gratamente. De hecho, el 64 por ciento de los escolares andaluces no acudió a clase el martes y, según la Delegación Provincial, Jaén se mantuvo en la media autonómica, con un porcentaje similar. Además, contaron con el apoyo de universitarios que, a título personal, decidieron secundar la protesta convocada en toda España.
    Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Ana Martínez denuncia que algunos estudiantes recibieron “presiones” en sus centros para no secundar la huelga. Así lo constataron durante las visitas que se hicieron en la primera jornada. No se les dice de forma directa a los jóvenes sino que, según Martínez, lo que se hace es comunicar que la no asistencia es una falta —a pesar de tener reconocido el derecho a huelga— o, directamente, convocando exámenes para estos días de protesta. En este sentido, Martínez recuerda que la lucha es en beneficio de todos, docentes incluidos, por lo que lamenta que se produzcan estos casos y confía en que no se vuelvan a repetir.
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