Asaja estima en 930 millones los daños en el campo, sobre todo en olivar

La organización agraria Asaja en Andalucía estimó hoy en 930  millones de euros los daños provocados por las persistentes lluvias  de las últimas semanas en el campo andaluz, siendo los hortícolas de  invernaderos y el olivar de molino los cultivos más afectados.

    21 ene 2010 / 17:22 H.

    En rueda de prensa, el presidente de Asaja-A, Ricardo Serra,  detalló que la valoración de los daños en los hortícolas de  invernadero asciende a los 390 millones de euros, y a 385 millones en  el olivar de molino. Tras ellos, los cítricos han sufrido daños por  valor de 60 millones, cifra estimada igual para las fresas y  frambuesas.  Por su parte, Asaja-A cuantificó los daños en los hortícolas al  aire libre por 18 millones y dos en la remolacha. Además, en otros  cultivos los daños alcanzaron los 15 millones de euros. De igual  manera, apuntó que las infraestructuras agrarias "se han llevado la  parte peor" pues "si ya andaban en condiciones penosas, el golpe se  lo ha dado el temporal".

    EL MES DE DICIEMBRE MAS LLUVIOSOS EN 50 AÑOS
    El presidente de Asaja-A recordó que el pasado mes de diciembre ha  sido de los más lluviosos en los últimos 50 años y explicó que en la  mayoría de las provincias ha llovido en 30 días lo que suele llover  en un año. Esto ha supuesto, según indicó, contar con una situación hídrica  "impensable hace un mes", tras recargarse los acuíferos y recuperarse  los embalses --que están al 77 por ciento de su capacidad--, lo que  ofrece "tranquilidad para el suministro para el año que viene y más".  Si bien, Serra hizo hincapié en la "escasa" capacidad de alguna de  estas infraestructuras y la "tardanza" en la finalización de las  obras pendientes y en la construcción de nuevos embalses, lo que ha  provocado, según apuntó, el desembalse de 3.000 hectómetros cúbicos  en el caso de la cuenca del Guadalquivir, que además ha provocado  destrozos en infraestructuras y ha anegado campos y cultivos.

    Ante esta situación, destacó la necesidad de un Plan E para las  infraestructuras agrarias y de elaborar entre ayuntamientos,  diputaciones y organizaciones agrarias "una especie de censo de las  infraestructuras rurales". En este sentido, apuntó que "o nos tomamos en serio tener  infraestructuras para hacer viable este negocio o esto no funciona",  por lo que instó a la Administración a "cuando se gasta dinero, a  invertir una parte en mejorar las infraestructuras rurales".

    "PRUEBA DE FUEGO" PARA EL SISTEMA DE SEGUROS
    Serra llamó la atención sobre la importancia de que el agricultor  y el ganadero notifiquen los daños a las organizaciones agrarias y a  sus ayuntamientos con el fin de hacer una valoración más exhaustiva  de la situación. Asimismo, resaltó la importancia de que este año y ante unos daños  de esta magnitud el sistema nacional de seguros agrarios funcione  correctamente. En Andalucía casi 63.000 agricultores han asegurado  sus cosechas, por lo que ahora es "el momento de que Agroseguros esté  a la altura de las circunstancias y valore justa y adecuadamente los  daños".

    "Agroseguros no se puede dedicar a acogerse a la letra menuda de  las pólizas para decir que este daño no está cubierto", subrayó, a lo  que añadió que "debe hacer un esfuerzo para demostrar que el sistema  funciona" y "dar un paso al frente". Asimismo, detalló que en algunos  cultivos el índice de seguro es "muy bajo", como en el olivar "donde  sólo 1,5 de cada cien tiene seguro" y esto, según explicó, se debe a  que "la póliza no se ajusta a los riesgos que hay".

    Al hilo de esto, Serra ironizó con el esfuerzo de la Junta de  Andalucía por los daños del temporal ante las declaraciones del  portavoz del Gobierno andaluz, Manuel Pérez Yruela, cuando en la  rueda  de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del  12 de enero señaló que "sólo se tienen en cuenta los cultivos que  están asegurados" para las hectáreas que están en expediente de  declaración de siniestros para los seguros agrarios. "Menudo esfuerzo si sólo se cubre lo que está asegurado, eso es lo  mismo que decir que no se va a hacer nada", manifestó, a lo que  añadió que "algo no está funcionando" cuando "hay agricultores a los  que no compensa pagar un seguro" y "de ahí los niveles de  asegurados".

    DAÑOS EN PROVINCIAS

    En Almería, los daños estimados por Asaja-A ascienden a los 390  millones tras afectar el temporal a entre el 40 y el 50 por ciento de  la producción de los cultivos hortícolas de invernadero, como el  calabacín, el tomate, el pepino y la berenjena, así como los daños en  los propios invernaderos. En la provincia gaditana, Asaja-A no ha podido determinar aún los  daños porque "muchas fincas continúan al día de hoy bajo agua",  aunque los cultivos afectados son la naranja, la remolacha y el  cereal, así como daños "severos" en los caminos rurales y carriles. En Córdoba, se ha perdido entre el 20 y el 30 por ciento de la  cosecha del olivar y el 20 por ciento de la cosecha de naranja, lo  que conlleva unos daños por valor de 92 millones de euros, además de  daños en cercas, caminos, accesos y sistemas de riegos.

    En Granada, la cosecha del olivar se ha perdido en un 30 por  ciento, lo que supone unos daños por valor de 45 millones de euros.  En Huelva, el 40 por ciento de la cosecha de fresa y frambuesa se ha  perdido, lo que supone 60 millones de euros. A esto hay que añadir la  pérdida entre el 30 y el 40 por ciento de la cosecha de mandarina  tardía y naranja en esta provincia. La provincia de Jaén ha visto como entre el 40 y el 50 por ciento  de la cosecha del olivar que aún quedaba por recolectar se ha  perdido, lo que supone perder 100.000 toneladas de aceite y 200  millones de euros. Además, el 15 por ciento de los 100.000 kilómetros  de caminos de la provincia deben arreglarse, lo que supone un coste  de 90 millones de euros.

    En Málaga, la pérdida del 20 por ciento de la cosecha de  clemenules y de la aceituna de molino suponen unos daños por valor de  40 millones de euros, mientras que en la provincia de Sevilla, los  daños ascienden a 103 millones de euros ante la pérdida del 25 por  ciento de la cosecha de cítricos, el 30 por ciento de la aceituna de  molino y daños en hortícolas de superficie, cereales y remolacha.