Arte y simbología en Semana Santa

La Semana Santa se entronca con la tradición cristiana y con la Historia del Arte, plasmada en imágenes de insignes escultores que nos han legado un tesoro artístico único. En el primer paso podemos ver la burrita, que si bien nos recuerda la entrada de Cristo en Jerusalén, viene a ser el símbolo por excelencia de la humildad.

    09 abr 2012 / 15:20 H.

    El rey de los judíos acude a Jerusalén en un humilde jumento sin montar una cabalgadura más noble. La burra es un símbolo que aparece con frecuencia en el arte cristiano, fue el animal escogido por José y María en su periplo a la Huida a Egipto, otro símbolo de humildad o de pobreza. Este mismo animal es querido por Dios Padre y como en el caso del ciervo que convirtió con su habla al general romano, le dio Dios a la burra la potestad de hablar, ante la terquedad del profeta Balaam, que incitado por el rey de los Moabitas, se dirigía a maldecir a los israelitas. Después contemplamos la imagen de Jesús orando en el Huerto de los Olivos, al pie del monte Oliveto en las mismas márgenes del Cedrón, los peregrinos a Jerusalén se paraban siempre en este pequeño monte, donde Jesucristo pasó la terrible noche que precediera a su Pasión. Se trata de un pequeño recinto con siete u ocho olivos solamente y cercado por paredes enjalbegadas donde cuelgan escenas representando los pasos de la Vía Crucis pero con figuras de cera pintarrajeadas, que nos produce sensación de iniquidad. Estas dos escenas nos anuncian el terrible drama del martirio que sufrió Jesucristo. Hoy día La Semana Santa, además de los valores cristianos que representa, la gran afluencia de Cofradías y cofrades, es la mejor muestra de cohesión social.
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