Arde la sierra de Quesada
En pleno parque natural, en un lugar abrupto, con espacios de alto valor ecológico y con 40 grados a las sombra.
Bajo estas condiciones, más de un centenar de personas trabajó sin descanso para extinguir el incendio que se declaró, el domingo a las seis menos cuarto de la tarde, en el término municipal de Quesada. El amplio operativo habilitado por el Plan Infoca consiguió “estabilizar” el fuego a las tres de la tarde, pero al cierre de esta edición todavía no estaba apagado, aunque ya empezaban las labores de “refresco”. Son los datos del primer incendio de la temporada estival 2015.
La del domingo fue una jornada complicada para los equipos de extinción de la Junta. Cerraron el día con cuatro incendios, cuatro conatos y dos fuegos agrícolas, entre ellos estaban los dos puntos que ardían en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, unas llamas que se fueron reavivando conforme avanzó la noche. Cerca de las ocho de la mañana, volvían a la zona dos medios aéreos, siete grupos especialistas, siete autobombas, un técnico de operaciones y agentes de Medio Ambiente. Las llamas estaban en el paraje conocido como “La Cruz del Muchacho”, de Collejares, dentro del termino municipal de Quesada. Apenas dos horas después, el dispositivo se amplió de forma notable al detectar que el fuego se extendía peligrosamente. En ese momento, ya estaban sobre el terreno siete medios aéreos, siete grupos especialistas, siete autobombas, una Unidad Médica de Incendios Forestales y una Unidad Móvil de Meteorología. El dispositivo se amplió, una vez más, con otros tres medios aéreos y una brigada de refuerzo contra incendios en la comunidad autónoma.
De esta manera, en el momento de máximo apogeo del fuego, sobre el terreno trabajaron unas 120 personas, mientras que al cierre de esta edición eran una treintena, según confirmaron fuentes del Plan Infoca. Además, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente envió dos helicópteros modelo Kamov, de 4.500 litros de capacidad, de las bases de Huelma en Jaén y de Caravaca en Murcia.
Zonas de alto valor ecológico
Sobre el terreno estuvo, también, el alcalde de Quesada, Manuel Vallejo, preocupado por la afectación del incendio. Y es que no hay que olvidar, como él mismo explicó, que se originó al sur del parque natural con el límite del de Sierra Mágina y con zonas de alto valor ecológico. El núcleo de población más próximo se encuentra en la Estación de Huesa y, según el regidor, en ningún momento se dio la posibilidad de que las llamas llegarán hasta allí. Según sus estimaciones, puede que se haya quemado una extensión de entre 400 y 500 hectáreas, un dato que desde el Infoca no se confirma. Es más, el cuerpo de extinción resaltó que hasta que el fuego no esté controlado no se dedicarán los medios a hacer la medición, que debe ser hecha desde el aire.
En lo que sí coinciden ambos es en las enormes dificultades que se tuvo para trabajar sobre el terreno. Así, Vallejo explicó que las fuertes rachas de viento dificultaron “enormemente” las labores de extinción en una zona de una orografía muy complicada para los medios terrestres, sobre todo por la erosión del terreno, de ahí que el Infoca reforzara los medios aéreos para intentar controlar este incendio que se estabilizó a las tres de la tarde, según el Infoca. “Se trabajó contrarreloj y en condiciones muy difíciles por el viento, por lo difícil del terreno y por las elevadas temperaturas”, dijo el alcalde, que sobre las ocho de la tarde tuvo la sensación de que ya estaba prácticamente controlado.
Coincidió en este aspecto el Infoca, que también resaltó las altas temperaturas, por encima de los 40 grados, a las que estuvieron sometidos los agentes.