Aprobadas 94 de las 206 solicitudes recibidas por mujeres vejadas durante Guerra Civil y franquismo

La Consejería de Gobernación y Justicia ha recibido un total de  206 solicitudes, de las que ya han sido aprobadas 94, a raíz del  decreto que fue aprobado por el Consejo de Gobierno sobre una  indemnización de 1.800 euros a las mujeres andaluzas que padecieron  formas de represión sobre el honor, la intimidad y la propia imagen  durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura  franquista. 

    13 ene 2011 / 18:58 H.

     

    El consejero de Gobernación y Justicia, Luis Pizarro, ha dado a  conocer estos datos en rueda de prensa, a raíz de que este jueves  culmine el plazo para la presentación de la solicitudes, apuntando  que se va a estudiar la posibilidad de una ampliación del mismo. 

    De las 94 solicitudes que ya han sido aprobadas, según el  consejero, cinco son de la provincia de Almería; seis, de Cádiz; 34,  de Córdoba; seis, de Granada; siete de Huelva; siete, de Jaén; 14, de  Málaga, y 15, de la provincia de Sevilla.

    Por otro lado, se han denegado 25 de las 206 solicitudes porque se  referían a personas que no están censadas en la comunidad, y otras 37  por no cumplir los objetivos que se refieren a padres y familiares  directos. Asimismo, hay 50 solicitudes a las que se han demandado  ampliación de documentación. 

    El consejero ha indicado además que su departamento ya está  trabajando en una orden que tiene que ver con una proposición no de  Ley aprobada en el Parlamento sobre reconocimiento a familiares de  personas víctimas de la dictadura.

    La Junta concibe en su decreto la indemnización de 1.800 euros  como un modo de reparación moral y reconocimiento al papel de esas  mujeres en la construcción de la actual sociedad democrática. La  indemnización, que se suma a las que desde 2001 viene concediendo el  Gobierno andaluz a las víctimas de encarcelamientos y confinamientos  en campos de concentración, hace referencia a hechos que no  supusieron privación de libertad pero sí acciones vejatorias  dirigidas especialmente contra la población femenina, como el rapado,  la ingesta de aceite de ricino y la exposición al escarnio público. 

    El periodo considerado abarca los años de mayor incidencia de este  tipo de represión, entre 1936 y 1950, según ha explicado el consejero  de Gobernación y Justicia, Luis Pizarro, en la rueda de prensa  posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, donde ha aclarado que  en este momento no se tiene una estimación de las mujeres que podrían  acceder a la indemnización.

    En este sentido, el decreto contempla que ante la inexistencia de  documentos que acrediten lo ocurrido en la mayoría de estos casos,  las mujeres represaliadas podrán presentar cualquier prueba admitida  en Derecho, incluidos testimonios de terceros y declaraciones  juradas. Las pruebas serán revisadas por una comisión de estudio y  valoración de la que formarán parte el comisario para la Recuperación  de la Memoria Histórica, Juan Gallo, un miembro de su equipo y tres  técnicos de la Administración autonómica.