Aprender matemáticas con las nuevas herramientas tecnológicas
F. C. /Baeza
Nunca han gozado de buena prensa. Es más, acostumbran a ser la bestia negra de los estudiantes desde edades muy tempranas. Las matemáticas generan cierto miedo y rechazo en el mundo educativo. Y el catedrático y experto en Álgebra Pascual Jara considera que el error es desligar esta disciplina de sus aplicaciones.
F. C. /BaezaNunca han gozado de buena prensa. Es más, acostumbran a ser la bestia negra de los estudiantes desde edades muy tempranas. Las matemáticas generan cierto miedo y rechazo en el mundo educativo. Y el catedrático y experto en Álgebra Pascual Jara considera que el error es desligar esta disciplina de sus aplicaciones.
Durante su intervención ante los medios, el especialista y director del encuentro “Enseñar matemáticas en el siglo XXI” aseguró que es vital en el aprendizaje de esta disciplina la convergencia del sistema de trabajo tradicional estudiantil con las nuevas herramientas tecnológicas actuales. “Es muy importante que el niño que empieza a estudiar matemáticas tenga una rutina diaria de trabajo para que interiorice los conocimientos. Al mismo tiempo, debemos aprovechar los instrumentos de nuestros días. No podemos olvidarnos del pasado ni obviar las nuevas tecnologías”, señaló el catedrático.
Así, destacó la importancia del cálculo simbólico que posibilita obtener resultados más precisos imprescindibles para proyectos de envergadura que se llevan a cabo. “Si mando una nave a Marte, necesito tener una precisión casi infinita. El cálculo simbólico ayuda a lograrla”, dijo el experto matemático.
En cuanto a las principales diferencias entre la enseñanza de las matemáticas en el siglo XXI con respecto al pasado, Jara aseguró que en la actualidad existe un lenguaje proporcionado por la tecnología que permite “contar las matemáticas”. “Mucha gente achaca su rechazo a disciplinas como la aritmética a su presunto lenguaje abstracto. La realidad es que el lenguaje de letras lo es mucho más. Tenemos que evitar que la gente rechace este simbolismo”, aseguró para apelar a un ejercicio de serenidad con los niños que les libere del nerviosismo que genera interiorizar las operaciones del mundo matemático.
Por último, Jara habló sobre su labor en el Proyecto Estamalt-Andalucía. En el caso de Jaén, se trata de un grupo de siete u ocho niños que se trasladan voluntariamente a la Universidad de Granada durante 20 semanas todos los sábados para estudiar matemáticas: “Los padres juegan un papel vital en este proyecto. Los jóvenes adquieren conocimientos que les otorgan una manera de pensar muy necesaria para sus carreras”, dijo.