06 jul 2014 / 22:00 H.
El interés monumental y artístico de la Catedral de Jaén viene de lejos y desde hace siglos concita el interés de los estudiosos. Gracias a él se conoce la profunda huella que su construcción dejó en otras seos que tienen elementos comunes a esta al otro lado del Atlántico. A tenor de su candidatura a Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, fallida en última instancia, desde el Ayuntamiento se instó a la Universidad de Jaén a propiciar tesis y estudios con los que defender la proclamación para próximas ocasiones. En esa labor están desde hace tiempo algunos investigadores y estudiosos jiennenses que tienen en el trabajo de su arquitecto, Andrés de Vandelvira, una fuente inagotable de trabajo. A partir de diferentes aspectos y materias se analiza su importancia y no queda rincón que escape al análisis. Desde el corte de la piedra, la arquitectura propia o un elemento en el que, desde la propia Universidad, hacen hincapié para que se valore más: sus bienes muebles. Es decir, todo el patrimonio que atesora la seo y que la hacen aún más universal. En este sentido se apunta, por ejemplo, a la valiosa colección de pinturas y artes decorativas, de relicarios y textiles. De hecho se destacan compendios de piezas de italianas, francesas, flamencas, americanas y chinas. Precisamente, la Universidad se subraya que tanto el primer informe como el segundo no se paraba en detallar este fabuloso patrimonio. Una orientación para no caer en el mismo error en la próxima candidatura y una línea de trabajo que merece especial atención para que la ciudad sepa vender sus tesoros de la mejor forma posible. Advertidas están las autoridades, luego no tendrán justificación para no trabajar con el debido tiempo.