Antonio Aranda: 'El mayor signo de la fe es dar la vida por Dios'

Irene Bueno /Jaén
'No hay expresión de fe mayor que el que se da a sí mismo'. Es una de las reflexiones principales que sostienen el hilo conductor de las charlas del Ciclo de Conferencias Cuaresmales que ofreció el canónigo Antonio Aranda Calvo en la Sacristía de la Catedral. Dos aspectos se funden en estas Cuaresma y se complementan el uno con el otro.

    27 feb 2013 / 10:48 H.

    Por un lado, la celebración del Año de la Fe, por otro, la próxima beatificación —el 27 de octubre— de siete mártires jiennenses del siglo XX. Estos motivos son, por sí solos, más que suficientes para dedicar a su análisis el Ciclo de Conferencias de Cuaresma. En concreto, el sacerdote Antonio Aranda Calvo ha sido el encargado de hablar en dos ponencias de “El martirio: Testimonio de Fe, un don de Dios” y de “7 mártires de la Diócesis: Testigos de Dios”.
    Y es que, en opinión del conferenciante: “No se puede entender un acto de entrega tan grande como es el martirio y la muerte violenta que este conlleva, si no es porque estas personas están bendecidas con un don de Dios”. En este contexto, Aranda Calvo se detuvo en cada uno de los siete mártires jiennenses que serán beatificados este año. De ellos aseguró: “Eran personas de nuestros pueblos, sus familias todavía viven entre nosotros. Ellos dieron ejemplo, primero de vida, con su constancia, con sus desvelos por los más desfavorecidos y, después ofrecieron muestra de su fe al morir por Dios, asistidos, sin duda alguna, por un don divino”.
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