Antesala de lujo, con Garzón, en vísperas de la cita de Torres
El debate, el encuentro y la reflexión volvieron a la iglesia de San Lorenzo. En esta ocasión, dentro del restaurado espacio se realizó una mesa redonda organizada por las fundaciones Huerta de San Antonio e Internacional Baltasar Garzón (Fibgar).
Un encuentro que tuvo como principal objetivo los derechos humanos y en el que participaron el exmagistrado de la Audiencia Nacional, abogado en ejercicio y presidente de la Figbar, Baltasar Garzón, el filósofo y director del centro de estudios interculturales en la Pontificia Universidad Javeriana de Cali en Colombia, Manuel Ramiro Muñoz; el presidente de Fundación Huerta de San Antonio y embajador de la Unión Europea en Togo, Nicolás Berlanga, y como moderador de la convocatoria, Manuel Expósito.
El asunto central de la mesa redonda fueron los derechos humanos, junto con el progreso que se llevado a cabo alrededor de este concepto básico de la jurisdicción. Asimismo se abordaron cuestiones de especial interés y de actualidad en el ámbito mundial como la jurisdicción internacional frente al terrorismo colonialista de grandes corporaciones, concretamente discutieron acerca de la petrolera estadounidense Chevron; crímenes contra la humanidad y genocidios en conflictos como los Balcanes o Ruanda; represión política y otros temas especialmente candentes como el Estado Islámico y el yihadismo. Un acto que fue preámbulo de los cursos que organiza la Universidad de Jaén en Torres, pueblo del que es procedente el jurista, Baltasar Garzón. Un acto en el que cada uno de los ponentes expresó su experiencia y opinión respecto a cada uno de los temas planteados, con la aplicación de cada uno de ellos a los casos o regiones que conoce.
Así, a lo largo de las diversas intervenciones Garzón incidió en la pérdida de derechos y en el retroceso que sufre la sociedad tras los logros conseguidos desde hace cincuenta años. “Vuelve a a haber más espacios de impunidad”, destacó el antiguo magistrado. Por su parte, Ramiro habló sobre las negociones que hay en estos momentos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Columbia y el derecho de las víctimas a que no se olviden los crímenes cometidos. Asimismo, destacó la necesidad de conservar la cultura de los pueblos indígenas a través de una “consulta previa” en la que haya un diálogo intercultural y en el que se tenga en cuenta, tanto su entorno como autonomía.
Nicolás Berlanga habló de África lugar con el que se encuentra estrechamente vinculado. Una intervención en la que instó a erradicar la “visión simplista” del continente, además de explicar brevemente la raíz de las dictaduras surgidas y algunas de las claves para contribuir a su erradicación. De esta forma, explicó que es muy común que surja el miedo en dictadores y gobiernos, cuando otros mandatarios caen gracias al poder de la gente. “En África es muy importante el ejemplo”, afirmó. Para finalizar, Garzón habló del caso español y como se ven afectados los derechos humanos a raíz de la crisis económica. “Frente a la huelga que la respuesta sea penal y se criminalice a los que pegan con chicle una cerradura me parece una barbarid. Se trata de desarrollar una escala de hiperseguirdad falsa, porque son otras políticas las que se tienen que hacer”, manifestó. En este sentido volvió a incidir en que hay una “regresión” y “desconfianza”. “La merma de derechos fundamentales, a mí me molesta y me preocupa muchísimo, que mi país este renunciando a unas cuotas muy importantes de defensa de derechos en cualquiera de los ámbitos que elijamos”, dijo.