Andalucía, a la cabeza en casos de presos afectados por Sida
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A) señala hoy, Día Mundial del Sida, que la región se sitúa a la cabeza en España en número de presos afectados por VIH/Sida, con 1.400 casos, una cifra que la propia asociación calificó de "alarmante".
Además, informó de que entre los años 2006, 2007 y 2008 fallecieron por esta enfermedad en el total de las prisiones 88 personas, 24 de ellas en Andalucía. Según un comunicado de APDH-A, por número total de muertes por VIH/Sida a nivel andaluz destaca Sevilla, donde murieron nueve presos; seguida de Algeciras y Córdoba donde se dieron tres casos; dos en Albolote, Huelva y Málaga; y uno en Puerto II y III y Jaén, por lo que desde la asociación se pide "que se cumpla la legislación española, excarcelando de inmediato a los presos enfermos de padecimientos incurables", porque, matizó, "la cárcel no es control institucional adecuado que necesita el preso enfermo".
Así, criticó que "en los Centros Penitenciarios, los servicios médicos solamente están diseñados como equipos de atención primaria, formados por médicos de atención primaria, enfermeros o ATS y auxiliares de enfermería, dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias", cuando, señaló, según la Ley, "ésta corresponde prestarla a la Junta de Andalucía". Sin embargo, argumentó, "esta atención no es prestada por la Junta adecuadamente por la falta de conducción policial que saque al interno o por la falta de asistencia de los especialistas a las prisiones". Además, apuntó, "existe una deficiente coordinación entre Administraciones --Junta y Secretaría General de Instituciones Penitenciarias--".
Por tanto, desde APDH-A se pide "la transferencia de las competencias en atención primaria, dando cumplimiento así a lo previsto en la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Sanitario, así como que las consultas de las especialidades más frecuentes se realicen en el interior de las prisiones, a fin de garantizar una atención médica en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad". Asimismo, solicitó "el acercamiento de los presos a sus lugares de origen, porque la dispersión reduce el contacto con sus familiares obstaculizando sus posibilidades de reinserción y su recuperación sanitaria y golpea a familias pobres que no reciben ayudas para los desplazamientos, sometiéndoles a un sufrimiento innecesario y a una pena complementaria a la que no fueron condenados", ya que, informó, actualmente un 50 por ciento de los reclusos se encuentra cumpliendo condena fuera de su provincia y un 15 por ciento lejos de su comunidad autónoma.
Desde APDH-A se pidió, además, que "la política penitenciaria en el Estado español cambie radicalmente de rumbo, alejándose de posiciones actualmente dominantes derivadas del populismo punitivo", porque, apuntó, "en múltiples ocasiones algunas personas presas pasan prácticamente toda su vida cumpliendo condenas estando demostrado que la permanencia superior a 15 años en prisión atenta contra la salud física y psíquica de la persona". Por último, la asociación criticó "la dejadez de los poderes públicos respecto a la atención sanitaria que se ofrece al preso y enfermo de VIH/Sida en el interior de prisión", porque, continuó diciendo, "sólo aumenta la estigmatización y segregación de estas personas frente a la sociedad". Por tanto, indicó, "exigimos que se tomen medidas urgentes tendentes a garantizar a todos los internos sin excepción una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población".