Alemania consigue expandir el miedo en territorio enemigo

Brasil y Alemania, que suman ocho Copas del Mundo entre las dos, protagonizarán hoy (22.00 horas/Telecinco/GolT) una “final” anticipada en la primera semifinal del Mundial 2014, en un partido al que la “canarinha” llega inmersa en un mar de dudas tras la lesión de su estrella Neymar y la sanción de Thiago Silva, mientras que su rival apela a su fiabilidad como equipo para batir a la anfitriona del torneo.
En busca de su segunda final de un Mundial como organizadora, la selección “verdeamarela” deberá reinventarse en el penúltimo escalón de su camino hacia su sexto título, ya que Neymar, el futbolista que más desequilibra y con más calidad del equipo —y que además suma cuatro goles en este campeonato— no podrá participar en lo que queda de Mundial debido a una fractura de vértebra que sufrió ante Colombia en los cuartos de final.

07 jul 2014 / 22:00 H.

La preocupación de los aficionados brasileños es más grande aun si se tiene en cuenta que el capitán del equipo, el defensa Thiago Silva, tampoco podrá jugar ante la escuadra germana, ya que la tarjeta amarilla que le mostró el español Velasco Carballo ante los “cafeteros” le deja fuera de combate en estas semifinales. No obstante, la Federación brasileña recurrió la amonestación, aunque las esperanzas de que el recurso prospere son bastante escasas.
Por su parte, la consistencia de Alemania le permite acceder a la penúltima fase de la Copa del Mundo en las cuatro últimas ediciones, aunque solo pasó de ronda en la de 2002. Precisamente, el cuadro europeo, que perdió aquella final ante la selección brasileña, tiene un motivo más para batir a los brasileños y tomarse la revancha. Además, en esta ocasión es la selección germana la que llega con el papel de favorita a la cita, ya que su solvencia y la fiabilidad exhibida en los partidos anteriores no crea dudas acerca de su rendimiento. Por ello, el equipo dirigido por Joachim Löw tiene ante sí una buena oportunidad para sellar su pase a la final y continuar el camino hacia su cuarto Mundial, un título que le es esquivo desde que consiguiese su tercera estrella en 1990. La confianza del combinado alemán, en gran medida gracias a su mayor experiencia y eficacia respecto a citas mundialistas anteriores, la ejemplificó estos días el presidente de la Federación Alemana, Wolfgang Niersbach, quien mostró su apoyo a los futbolistas tras la victoria por 1-0 ante Francia en los cuartos de final.
Así, Löw no tiene apenas dudas sobre el once que pondrá en liza en esta semifinal, puesto que el funcionamiento de la “máquina” alemana fue bueno y fiable en lo que va de campeonato, tanto en la zaga, con Boateng y Hummels de centrales; en el centro del campo, con Kroos llevando la manija; y en el ataque, con un Müller inspirado en la definición.