Alarma por insalubridad del Parque del Seminario

Los sentimientos son muchos y ninguno es positivo. Temor, indignación y preocupación son solo algunos. Y es que una ardilla muerta volvió a aparecer en el Parque del Seminario.

10 jul 2014 / 22:00 H.

Ya son cuatro. La causa, según afirman los vecinos, sea probablemente el envenenamiento del animal. La situación comienza a ser insostenible, ya que la inseguridad se adueña tanto de las familias que pasan las tardes allí con sus hijos como de los propietarios de los perros, que temen que su mascota sufra la misma suerte.


Carlos García, vecino de la zona, explica que fue el viernes pasado, cerca de las nueve de la noche, cuando se encontró la última ardilla. Su primer impulso fue llamar a la Policía Local. Según denuncia, no le hicieron “mucho caso”. “El agente me dijo que era tarde, pero que, por la mañana, se daría aviso a FCC. También me comentó que los jardineros la tirarían a la basura. A un amigo le dijeron en otra ocasión que no iban a hacer nada”, detalla, al mismo tiempo que expone que la dejadez y la pasividad de la Policía es absoluta, ya que no le dieron la opción de poner una denuncia o una queja, sino que le insistieron en que avisarían a la empresa concesionaria.


Se enteró de la situación mientras paseaba a Gollum. “El muchacho que cierra el parque me comenta: ‘Ten cuidado, que mi niña dice que ha visto una ardilla muerta’. Junto con la pequeña nos dirigimos donde ella había visto a la pobre ardilla. Y, efectivamente, allí estaba. Todas las personas que pasaban por allí decían lo mismo: ‘¡Qué pena, qué lástima, que hay que ser muy hijo de la gran...”, recuerda.


Pero lo que verdaderamente preocupa a los vecinos, además de los animales muertos, que suponen un foco de insalubridad, es lo que pueda ocurrir en un futuro. Temen que, un día, suceda algo que haya que lamentar. El Parque del Seminario es un espacio verde en el que se reúnen familias con hijos y también personas con sus animales.
“No solo se han encontrado salchichas envenenadas, sino que también las han visto con alfileres dentro. No se puede consentir”, se queja David García, que añade: “A un niño podría pasarle cualquier cosa y a los animales, igual. Un perro podría comerse la comida y ¿qué pasaría?”.


Los usuarios del Parque del Seminario creen que las personas que dejan la comida envenenada son aquellas que no quieren que los animales estén sueltos en la zona verde. En este punto matiza que a los animales se les quita la correa cuando no hay nadie en la zona y reseña que no existe un lugar para el esparcimiento de los animales, tal y como se establece en la normativa vigente.


Por su parte, fuentes municipales aseguran que en la Policía Local no consta que haya más denuncias respecto a los animales muertos. “Se dieron aquellos dos casos que el Ayuntamiento remitió a Sevilla para la realización de los análisis. En la actualidad, se está la espera de los resultados”, explican.
De la misma manera, desde hace dos meses, existe un dispositivo de vigilancia de la Policía Local para intentar aclarar la situación.